Léase al dorso: "Lo prometido es deuda. Te escribo esto desde una plaza pequeña y acordonada por árboles altos, que dan sombra a una iglesia chiquitina con un ojo enorme que me saluda_observa atento. El viaje está yendo genial_corto. Reencuentro con personas especiales, cervezas con gente nueva, sorpresas, abrazos, fiesta, una mariscada riquísima, Barcelona más preciosa que nunca, sol, manta y sofá, tardes tranquilas, noches largas, mañanas dormidas. No cabe todo aquí. No puedo dejar de agradecer por estos días tan maravillosos. Ya empiezo a echar(les) de menos. Mi mochila está rebosante. Esta noche se vacía... para llenarse de nuevo con cosas nuevas. Me voy mañana a Sevilla. Un saltito al norte, un saltito al sur, ¿recuerdas? Te traeré otra postal, si quieres, de allí. Y no será la típica horterada de la giralda solitaria. Prometido. Besos...¿madrugadores?"
Jejeje... tenéis razón, ya va siendo hora de que asuma y reconozca que a veces vivo muy bien. Pero esta vez es gracias a la ayuda de segundos y terceros ;) Nos leemos en breve... besitos a los cuatro! MUAKS!
¡oooOoooooHhhhhhhhhh! Gracias! Mi sonrisa no entra en la cara ahora mismo :o)
¡Feliz viaje al sur!
Y claro que quiero otra postal, madrugadora.