busca entre mis delirios

lunes, noviembre 15, 2010

escuela invisible

qué bonito es pisotear las hojas caducas de los árboles de otoño en California.
me he mudado intelectualmente a Palo Alto para ver qué me dicen las cabezas bienpensantes del psicoanálisis sobre la comunicación humana. por sacar algo bueno de esta introducción kamikace en el mundo de la investigación: que si ha de servir al menos para dos cosas, que sea para viajar y para que digan, con más razón todavía, que los comunicadores sabemos de todo y no sabemos de nada.
así, me doy de bruces con el maldito doble vínculo y Bateson me lo clava por la espalda. Goffman me introduce su microsociología por el lacrimal sin pedirme permiso y Watzlawick me escupe su pragmática de lo simétrico y lo complementario con residuos de una cualquiera metacomunicación.

ya ves qué cosas, yo que siempre había renegado de la psiquiatría como ciencia útil, hoy me sorprendo tomando chocolate con churros con el pleno del interaccionismo simbólico.
yo, que sodomizaba a Freud con prótesis contra-sexuales, hoy despiezo su aparato psíquico como me da la vergonzante gana.
yo, que escribía en los muros de Paris "à Lacan ses lacunes", me trago sin masticar su "otro" en cada página de cada tomo de sus infinitos y ostentosamente inmensos escritos.

eso sí, amigos, la próxima ronda de matería gris, la pago yo.
faltaría más...

2 comentarios:

Argax dijo...

Be careful con Minuchin. De palo alto nació una de esas corrientes desnconocidas para la mayoría y que marcaría muchas cosas después.

Ando enfrascado yo en temas similares porque ahora resulta que para ser buen profesional hay que ser sistémico, en eso estamos...

Besos

delirante dijo...

pues nada, cuando vos quieras, quedamos en el Teatro Mágico, nos tomamos unos tragos de cebada y nos echamos una mano respectivamente...

ánimo!!