busca entre mis delirios

sábado, octubre 17, 2009

de verdades

Miento cuando digo que ya me voy a la cama, que esta noche me acostaré pronto y que soñaré con los angelitos. En verdad estaré hasta que se canse la luz escuchando música y leyendo sin entender nada de la prensa, y cuando se aburran mis ojos, aparecerás tú, siempre tú, eterna amante de Morfeo. Miento cuando digo que me acabé el plato del almuerzo, que sólo he perdido un par de kilos, cuando en realidad me saco los pantalones sin desabrochar y los espaguettis se morían de risa entre el tenedor enredados. Miento cuando sonrío de lado y respondo breve y fugazmente con un "bien" a la tan típica pregunta de esta última semana. Miento cuando doy la razón a los que dicen que tengo que aprender a estar sola, cuando lo único que quiero es estar contigo. Miento cuando asiento y callo ante los "tienes que pensar en tí", porque si pienso en mí, pienso en tus manos, tu cuerpo, tu voz, tu risa, tu casa, tu amor; todo lo que me completaba y ahora me deja a medias de todo. Miento cuando finjo que no estoy haciendo nada, y sin embargo estoy esforzándome en aprender nuevos idiomas, en crear maneras nuevas de hacerte sonreir, en inventar una tecnología para recuperarte. Miento cuando reconozco mi mejoría, asegurando que voy escalando poco a poco y que cada vez estoy más arriba. En realidad cada día te echo más de menos, no veo el techo desde aqui y sólo me apetece que te tumbes un ratito conmigo en la moqueta, a ver las estrellas desde abajo. Miento cuando me preguntan en qué estoy pensando en mi ausencia silenciosa y digo que en el lío que tengo en el trabajo. En verdad me pillaron pensando en tus besos, en tu abrazo, en las noches a tu lado, en las ganas insatisfechas, en el hambre de tu cariño, en volver, en que vuelvas. Miento cuando justifico mi temblor por el frío que hace en la calle, mientras que la verdad es que todo se tambalea desde el día que te fuiste de mi lado, que tirita mi corazón porque se le ha ido su mitad más vital. No puedo con la conjugación del verbo "superar", el único que no soy capaz de asignar a esta primera persona del singular, y aunque hago entender que estoy en ello, espero que nadie se lo crea nunca.

Pero no miento cuando digo que lo estoy intentando, que no me hundo, que trepo, que avanzo, que quiero avanzar. Sólo que quiero hacerlo hacia tí, esa es la verdad. Esa y que de verdad te quiero de verdad.

3 comentarios:

Griada dijo...

Yo llevo el móvil encima.
Para cuando quieras no tener que rechazar mis llamadas y te apetezca contarme verdades.

:)

Estoy a la espera, ¿vale?
¡Mua!

Marta dijo...

ajaaaa bandida!! que estás en plena fase de insomnio y no me respondiste al mensaje! xD (qué mal esto parece acoso y todo...)

un abrazo grande y mucho ánimo!! :)

delirante dijo...

hadita, pequeña... anoche me pillaste en el cine y por eso te colgué. me apetece contarte verdades, porque sabes que a ti no podría mentirte con un 'bien, gracias'. en cuanto me sienta preparada, tu teléfono sonará. mientras tanto no puedo dejar de agradecer que estés, porque estás. y a mi me basta.

mar... si, insomnio y noches largas. pero el móvil duerme por mí. no le presto mucha atención, disculpas rogantes.
otro abrazo para ti!