busca entre mis delirios

jueves, diciembre 14, 2006

Una casa como otra cualquiera

Cosas que se pueden hacer en un fin de semana: dormir hasta las dos del mediodía, experimentar con esa receta nueva, pasear sin prisas por la ciudad en que vives, no ir de compras, escuchar tu disco favorito tres veces seguidas sin percatarte de la repetición, ir al cine, hacer el amor, quedar con alguien a quien hace mucho que no ves, hacer una escapada a cualquier sitio, comprarte un puzzle gigante y hacer el intento de empezarlo, terminarte aquel libro, ir a un museo, atiborrarte a chocolate, invitar a alguien especial a tu sillón para ver una peli, encender una barrita de incienso y dejarte llevar por horas, salir de marcha, volver tarde a casa, dormir hasta las dos del mediodía...
Cosas que se pueden hacer ESTE fin de semana [si eres de Madrid]: ir a ver European House.


European House



Tenéis tres días. No más.
Àlex Rigola y el Teatre Lliure traen a Madrid por este fin de semana European House (pròleg d'un hamlet sense paraules), una obra pequeñita pero al mismo tiempo indispensablemente disfrutable, que hará, sin ninguna duda, las delicias de los sentidos del espectador con buen gusto. Argumentalmente, plantea un posible prólogo aleatorio de lo que sería un hamlet (en minúsculas) en la vida moderna, condenado a vivir entre muertos, seres humanos incapaces de comunicarse entre sí y que sufren por dentro las consecuencias de sus propios devenires.
En clave de comedia, manteniendo la tragedia atmosférica de la obra de Shakespeare, European House nos muestra una casa de tres plantas, abierta en canal para nuestro propio gozo y disfrute dentro de la cual los personajes aparecen y desaparecen, suben, bajan, entran salen, rien, lloran, bailan, cantan, sufren. Y nosotros, voyeuristas contemplativos de sus emociones condensadas, acompañamos sus sentimientos y casi sin quererlo, nos convertimos en complíces. Todo un espectáculo visual y sonoro (donde la iluminación es un punto fortísimo) que logra que, a pesar de la cuarta pared que separa al personaje del espectador, a pesar de la lejanía de sus cuerpos, a pesar de nuestra sensación de estar viendo algo que no nos corresponde, sintamos tan cerca sus propios conflictos internos que llegamos hasta identificarnos con ellos.
El subtítulo a la obra no es azaroso: es una obra sin palabras. No muda, ni en silencio. Sin palabras. El mismo director lo advierte antes de comenzar la función: hay que tener paciencia. En la vida real, las cosas más importantes no son las que más lo parecen, si no las que más lo son en realidad.
A veces a las reflexiones más certeras se llega en el silencio. A veces para criticar no son necesarias las palabras.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hagan caso y vayan a verla, porque es una obra grandiosa.

Anónimo dijo...

Con todos mis respetos por tu opinión, a mí me parece la mayor mierda que he visto, y he visto muchas.

Anónimo dijo...

De todas maneras, y dado que el resto de tu blog me ha gustado, seré justo y diré que una cosa merecía la pena:

http://www.youtube.com/watch?v=qqsyXdj_p_I

delirante dijo...

Querido anónimo... me encantaría que hubiera aquí y ahora una especie de feedback efectivo para que me pudieras comentar tus impresiones acerca de European House y las razones por las que piensas que es una mierda. Seguramente tendríamos muchísimo que decirnos...

Anónimo dijo...

joder!!! Y yo sin poder viajar!!!

delirante dijo...

Jooo... siempre se puede hacer un poder, ¿no? No hay nada imposible y escaparse (sea cual sea la excusa) siempre sienta bien.
Por cierto, tenterty, tengo que decírtelo; tienes un gusto musical delicioso!

Anónimo dijo...

Estimada delirante, con gusto recojo tu guante:

La idea de la obra me parecía buena a priori, pero la desarrolla sin coherencia y sin valentía.

No entendí -y me repateó mucho- que saliera al principio de la función el director a explicarnos lo que había querido hacer, ni que nos aclarara lo que la obra no era capaz de explicar con rotulitos luminosos.

Si tu obra no habla por sí sola, malo. Si la "ventana indiscreta" no da para contar todo lo que quieres contar, quizás tenías que haber elegido otra manera de contarlo.

Los actores me parecieron buenos, pero el trabajo de dirección para mi gusto otra vez incoherente. Son solo ejemplos, pero si me tengo que creer que les espío, no puedo ver a la criada ejecutando una coreografía perfecta de lavado de vajilla, sabiendo en cada momento qué coger y qué dejar. El intento de polvo, artificial y pacato, de los peores que he visto en un escenario.

Incoherente tambien en cuanto al sonido. ¿Sonido ambiente sí pero palabras no? No entiendo por qué. Más lógico me hubiera parecido verles hablar pero no oir nada. Así hecho me pareció irreal, muy forzado -lo que choca con el intento de hacernos creer que somos espías de esa casa - e insuficiente por momentos, ya que no le quedó más remedio que saltarse su propia regla en algunos momentos, como cuando la madre expulsa al hermano de Hamlet de su cuarto a gritos de ¡Fuera!.

Siento no haber leído antes tu respuesta porque ya no recuerdo todo lo malo que le vi en el momento -he hecho esfuerzos por olvidarlo ;)- pero estaré encantado de que me recuerdes lo bueno que tenía.

Saludos

El usuario anónimo.