busca entre mis delirios

jueves, noviembre 16, 2006

El mayor desafío

La madurez sólo se alcanza cuando estás dispuesto a afrontar el dolor de tu propio ser; la madurez sólo viene cuando estás dispuesto a asumir el desafío. Y no hay mayor desafío que el amor. Vivir felizmente con otra persona es el mayor desafío del mundo. Es muy fácil estar en paz cuando se está sólo: es muy difícil vivir en paz con otra persona porque chocan dos mundos, se encuentran dos mundos completamente diferentes. ¿Cómo se atraen mutuamente? Porque son totalmente diferentes, casi opuestos, opuestos polares.
Es muy difícil estar en paz en una relación, pero ese es el desafío. Si te escapas de eso, te escapas de la madurez. Si entras en ello con todo el dolor y sigues entrando en ello, entonces poco a poco el dolor se convierte en una bendición. Poco a poco, a través del conflicto, de la fricción surge la cristalización. En medio de la lucha te haces más consciente, estás más alerta.

Osho

sábado, noviembre 11, 2006

Adios



Decir adios no es lo más fácil, pero a veces es lo mejor. Otras es lo único que queda por hacer.
Hay que atreverse a decir adios a tiempo, mantener la sonrisa y seguir con tu vida siempre hacia delante.
Consejo de sábado de deli para quien lo necesite y lo quiera tomar.

viernes, noviembre 10, 2006

Ficció

Ficción


Alex (Eduard Fernández) es un director de cine sufriendo una crisis artística. Está casado, tiene dos hijos y un gran problema para terminar el guión de su próxima película.Se escapa un fin de semana a casa de Santi (Javier Cámara), un amigo suyo que vive en un pequeño pueblo del Pirineo. Allí se reencuentra con Judith (Carme Pla), otra amiga de la juventud y conoce a Mónica (Montse Germán), violinista de profesión que despierta en Alex un gran interés emocional.

Ficción


Hasta aquí el argumento que se puede contar.
Ahora bien, partiendo de la idea de que se trata de una peli de bases mínimas, de pocas pretensiones, de no una gran arquitectura argumental, con sus giros, sus complicaciones y demás, simplicaremos los adjetivos para admitir que Ficción es la típica película intimista. Trata de las emociones, de los sentimientos. De las represiones. De las miradas, las tensiones y las contenciones. Es la observación de una cámara en un momento íntimo y privado de un grupo de amigos, donde la potencia de sus relaciones crece por momentos. Y al mismo tiempo, y pese a la intensísima carga sexual contenida de alguna de las secuencias, no es un película sobre la infidelidad, no al menos de la infidelidad como la entiende la mayor parte de la sociedad occidental. En Ficción no se cuenta la típica historia del marido despreciable que se acuesta con una jovencita y destroza así su propia familia. Todo lo contrario, Alex y Mónica viven una historia donde la concordancia entre lo que sienten y lo que pasa es tremendamente contradictoria. No pueden evitar sentirse atraídos, ni parar los sentimientos que, según pasan horas juntos y solos, van naciendo entre ellos. Pero sí contienen los hechos reporochables que servirían de excusa para subrayar la infidelidad. Se tragan los besos y ahogan las palabras.

Cesc y Eduard en Ficción


El director catalán Cesc Gay ha vuelto al cine después de la película coral "En la ciudad" (2003) para hacer algo bastante diferente; aquí son sólo cuatro personajes, en medio de la naturaleza y con poco más que los múltiples silencios y la voz desgarradora de Nick Cave como banda sonora. Acumulan diálogos sobre el paso del tiempo, la crisis generacional, lo que se va perdiendo a medida que se cumplen años, las restricciones por no haber escogido otros caminos, o por las decisiones tomadas en un pasado. Una especie de visión pesimo-realista hacia delante, siempre con la vista en el retrovisor y pendiente de quien adelanta por la iziquierda.
Admitiendo que se trata de una película con carga autobiográfica, no nos es difícil descubrir en el personaje de Alex los rasgos e inquietudes del realizador. En esta ocasión Cesc (gran promesa, aviso), pone toda la carne en el asador y arriesga con el público retándole a una película diferente, pero al mismo tiempo, deliciosa. Pocas veces una se puede enamorar con una película. Durará poco en cartel, no pierdan la ocasión.

jueves, noviembre 09, 2006

The flow

El mundo avanza, ¿no? El progreso tecnológico y económico al que estamos sometidos han dejado al descubierto un abanico de nuevas posibilidades a nuestro servicio. Pero del mismo modo, la contrapartida, un efecto secundario negativo, como en las drogas: grandes desequilibrios y desafíos. Hasta aquí lo que todos más o menos sabemos.



theFLOWinstitute ha dividido estas interacciones negativas en tres niveles:
- El individual, o lo que es lo mismo, las que afectan al hombre en sí mismo (el estrés, las crecientes depresiones, las adiciones, la mala alimentación...)
- El colectivo, o las relaciones del hombre con la sociedad (consumismo, xenofobia, racismo, lo que ellos llaman "rectificaciones culturales"...)
- El de medioambiente, o las relaciones del hombre con la naturaleza (contaminación, calentmiento global, agotamiento de recursos, desparición de biodiversidad, granjas de animales precarias, uso masivo de energías no renovables...)
Y todo ello, producto del desarrollo de la sociedad pero producido por nosotros mismos, nos lleva a un momento de asumir responsabilidades.

Empatía

Aquí entra theFLOWmarket, una empresa de concienciación que basa sus principios en el consumo sostenible -concepto desgraciadamente desconocido por un alto porcentaje de la comunidad occidental- unido al de crecimiento sostenible.
En lo individual se busca un equilibrio perfecto en el crecimiento físico, mental y espiritual. En lo colectivo, balance entre lo interpersonal, cultural, económico, social y tecnológico. Y en lo que se refiere al medioambiente, un equilibrio en el uso de energías naturales. Una forma de afrontar el mundo y nuestras vidas desde el pensamiento holístico.

Pensamiento holístico

theFLOWmarket lanza entonces una serie de envases (con intención de ser usados y reutilizados hasta agotar su vida útil) con un mensaje insertado. La carga simbólica de cada uno de ellos es lo suficientemente potente como para justificarse a sí mismos. Basta un paseo por la web para darse cuenta de ello. Es curioso, llamativo, simpático, necesario y muy acertado. Lo bueno sería que llamara la atención global, que falta hace...

Buenas vibraciones1/4 de amor incondicional

martes, noviembre 07, 2006

Este año me pido para reyes un dos puertas

- A machine can feel good?
- You didn't know that? Don't ask me how, though. Machines can get happy, but they can get angry too. I have no logical explanation for it. I just know from experience.
- You mean machines are like humans?
I shook my head.
- No, not like humans. With machines, the feeling is, well, more finite. It doesn't go any further. With humans is different. The feeling is always changing. Like if you love somebody; the love is always shifting, or wavering. It's always questioning, or inflating, or dissapearing, or denying, or hurting. And the thing is, you can't do anything about it. With my Subaru it's no so complicated.

"Dance, dance, dance", Haruki Murakami, 1988

domingo, noviembre 05, 2006

Domingo

Gemini - This is your day to indulge. Sleep in late, eat all day, and love.

Hay días en que me apetece hacer caso al horóscopo.

jueves, noviembre 02, 2006

Upside down

Máximo, El País, 3-11-06



Qué días. Qué semana. Todavía me duele la cabeza.
Debe ser un síntoma de la resaca postfiestayjornadaelectoral. O la desilusión de haber visto en el escrutinio más de lo mismo de siempre. O la premonición del ""intrigante"" futuro del gobierno en Catalunya. O el estrés laboral. O que mi cuerpo me avisa de que ya va tocando hacer otra escapadita. O la puta canción del puto último disco de Dover, que suena cada 10 minutos en la banda sonora del cine. O las dos horas y media del último film de Scorsese [para los interesados; recomendable del todo a pesar del elenco]. O un signo más del calentamiento global, de que el mundo se derrite a nuestros pies. O que empiezo a tener mondo de Dostoievski. O que P. tiene razón y debería dormir/cuidarme más. O que me gustaría dejar de contemplar peleas de egos a mi alrededor, o meterme de por medio y parar radicalmente toda la destrucción que acarrean. O igual es esa sensación de vértigo que debe sentir quien observa desde fuera un reloj de arena cuando, estando boca abajo, éste agota sus últimos granos de tiempo: en esos casos lo mejor que puedes hacer, como observador y agente, es girarlo de nuevo y volver a empezar. Qué malo debe ser ver morir al tiempo...

I was rock, I will be sand / you'll pour, I'll rain, we'll end again / 'cos we were and we'll be so now so long. / You're already late / so take your time / soon it will be too late / so just relax... (Late, Marlango, 2006)