busca entre mis delirios

Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

lunes, octubre 27, 2008

pienso, ergo escribo

I. Toda droga te lleva, eslabón tras eslabón, a velocidad creciente y discontinua hacia la destrucción, hacia la muerte. El medicamento que extraes de su tableta, del bote contenedor, de la caja diminuta, te introduce en el maravilloso mundo de su doble cara, el veneno que atraviesa cada una de las células de tu organismo, conduciéndote así mismo hacia el fin. De lo que sea. Es entonces cuando la cara y la cruz de una moneda que incansablemente no cesa de girar, se confunden y te confunden en la más absoluta de las verdades. Lo que cura mata. Y a veces también al revés. Sólo es recomendable tener conciencia de esta sensación destructiva de cada una de nuestras vidas, y de lo que hacemos en/con ellas.

II. ¿Será real que existe esta ¿crisis?, ¿recesión?, ¿desaceleración? en las economías personales y familiares de los ciudadanos de este país? Y si así fuera, ¿por qué los ricos siguen siendo igual de ricos, y los pobres igual de pobres?

III. Varias propuestas culturales para las frías tardes y lluviosos findes de semana de un mes de noviembre largo: [ARTE] la exposición del Thyssen sobre las vanguardias artísticas de la Gran Guerra (1914); [CINE] Happy go lucky, Leonera; [LITERATURA] Cuentos de guerra de Maupassant, Pequeños poemas en prosa de Baudelaire, Los placeres y los días de Proust, El Aleph de Borges; [MÚSICA] concierto Marlango+Russian Red+Tulsa el jueves en La Riviera, Oh Laura, Anni B. Sweet, Micah P. Hinson, Jane Birkin; [TELEVISIÓN] Little Britain USA, Mad Men, The Mentalist.

IV. Ando de mudanza. De desorden premeditado y con alevosía. LLevo desde el verano vaciando los armarios que alguien llenó por mí. Quitando bultos de las estanterías que no me sirven para nada. Reconstruyo mi cuarto, mi vida, mi propia concepción de mi YO. Estoy mudando hacia una Laura nueva, no renovada, sino más propia, más lo que a mí me de la gana de ser. La sociedad no me habla ya, ha notado que hago oídos sordos.

V. Estoy inmersa -obsesionada, si se prefiere- en el planteamiento del género [ha estado aquí conmigo toda la vida y es ahora cuando me he parado a pensar sobre ello], el biopoder que plantearía Foucault como esa forma tentacular de poder que desborda lo político, jurídico y militar y pasa a constituirse como una fuerza que penetra -la connotación simbólica aquí es esencial- en el cuerpo del ciudadano y demás devenires através de diversos y divertidos juegos de palabras conjugadas distintamente y con acierto por Beatriz Preciado. Consecuencias de mi Máster. Causas de mis comederos de coco en busca de temas para investigación. Calma, todo pasará.

miércoles, marzo 12, 2008

lo que está por venir

Llega la primavera. La alergia. Los estornudos. Los parques repletos. La semana santa. Las vacaciones para no hacer nada de todo eso que hay que hacer. El sol que pica al mediodía. Los pies metidos en las fuentes. Las tardes de batido de helado y libro sobre la mesa. Y abril.
Y con abril llegan las buenas películas, las promesas de un cine mejor cada vez, que se supera a sí mismo o que al menos, como mínimo, nutre de esperanza y espectativa al pobre amante del séptimo arte que aguarda con tibia ilusión de grandes sorpresas. Y llegan, seguro que llegan. Sólo hay que tener los ojos -y el corazón- medianamente abiertos. Sólo unos ejemplos:

LE VOYAGE DU BALLON ROUGE

Hou Hsiao-hsien, el director taiwanes que ya ha sorprendido y estremecido a medio mundo, y cuyo paso por festivales y demás congregaciones de cinéfilos ha cautivado las atenciones de quien pasaba casualmente cerca, llega a las pantallas españolas en este mes (cruzando los dedos mientras tanto para que no se retrase por 'causas imprevistas') con la nueva película coproducida por la industria francesa, con la gran Juliette Binoche de protagonista y un bonito globo rojo surcando el cielo de Paris. No se puede perder nadie esta joya, pinta para el recuerdo.

ELEGÍA · 18 abril

Con fecha ya en el calendario y la promesa de recuperar alientos malgastados y pretensiones recortadas, Isabel Coixet alza el telón de nuevo. Esta vez nos encontramos a una Penélope Cruz más poppie que nunca pero tan bella como siempre en una historia de la que prefiero no saber nada y de la que cuanto menos oiga, mejor. Grandes bocanadas de esperanza tengo puestas en este film, que quien lo ha viso, asegura que podrá con todas ellas y las superará agusto. Sólo queda un mes, y veremos lo que es bueno...

I'M NOT THERE

Y ya por fin llegamos al plato fuerte. Afirmo con conocimiento de causa y bajo la premisa de que ya he visto esta película y quedan mis afirmaciones por tanto de sobra respaldadas por mi convicción, de que estamos ante la película del año. O al menos una de ellas, de las que más alta quedarán en mis rankings imaginarios -y nunca realizados de hecho- de diciembre. Es Bob Dylan visto por Todd Haynes. Sus múltiples vidas. Diferentes enfoques. Se entremezclan en él mismo rasgos e influencias a iguales porciones: habla Rimbaud, lucha Billy en Niño. Son trozos a modo de collage de lo que visto tres pasos más atrás, supone el retrato perfecto. No perderse el papelón de Cate Blanchett (siempre perfecta), Christian Bale, o el genial -dep- Heath Ledger. Imprescindible, y no diré más.

LO MEJOR DE MI

Está ya en cartel y no creo que vaya a durar mucho.
Roser Aguilar sale de la ESCAC por la puerta grande. Esta película, con pequeños-diminutos aires de grandeza, se cuenta por sí sola. No necesita narración, porque una mirada, la de la brillante e inigualable Marian Alvárez (que por cierto, se ha tenido que hacer con una vitrina para colocar los premios que ya ha empezado a recolectar), habla a gritos. Son sus ojos, entre lágrimas o sonriendo, los que bailan entre sentimientos y razón y lo dicen todo de una vez. Le bastan 90 minutos para que al de la butaca le quede todo claro. No hay más. Sólo ella, lo mejor de ella. Una joya con la que arremeter a los que hablan de 'crisis del cine español'.

MY BLUEBERRY NIGHTS

Un sueño. La última película de Wong Kar Wai, después de 2046 (o del collage de Eros, para ser más estrictos), ya sentíamos que nos tenía abandonados. Era sólo una ilusión que viene a compensar con colores vivos y ardientes con esta nueva dosis de wongkarwismo puro y duro. Se ha venido a occidente y ha rodado en inglés, para que le sintamos más cerca, si es que eso fuera posible, y se ha hecho acompañar de grandes nombres, empiezo; Natalie Portman, Rachel Weisz (mis dos debilidades), Jude Law, Norah Jones... Le han nacido ya miles de críticas, insustanciales de momento por venir de quienes aún ni siquiera han olido la bobina, a las que esperamos rebatir con grandes argumentos en cuanto aparezcan los créditos finales sobre la pantalla. Muchas ganas, muchas.

sábado, enero 05, 2008

The Darjeeling Limited, 2007


¿Quien nos iba a decir que ese joven de Texas que con 27 años presentaba su debut en la gran pantalla con la delirante Bottle Rocket y que sólo dos años después, subiría nivel con esa especie de comedia teen al desuso (Academia Rushmore) acababa de empezar una carrera de ascenso imparable hasta llegar donde se encuentra hoy en día, en un viaje a Darjeeling, con parada en todas partes (The Royal Tenembaums y The Life Aquatic with Steve Zissou), y destino a ninguna concreta (to be continued...), pero que durante el cual, el único requerimiento, es disfrutar de las vistas, sonreir sin parar y dejarse emocionar sin prejuicios ni protestas?
Puede que Wes Anderson sea el director más fiel a sí mismo de todos los que hoy en día se dedican al cine, pero eso sólo si entenemos los puntos comunes que se encuentran fácilmente en todas sus películas como rasgos de carácter, estilo y personalidad y no meras coincidencias. Esta road-movie atípica pero auténtica no es más que la múltiplicación hasta alcanzar el exponente de lo que creíamos ya superlativizado con Steve Zissou. Es más Wes Anderson que todo lo visto, pero sólo para lo bueno.
Tres hermanos, un tren (el Darjeeling Limited), Owen Wilson y sus vendajes, narcóticos, un funeral, una serpiente venenosa, spray de pimienta, el cinturón heredado, perfume Voltaire nº6, Where Do You Go To (My Lovely), las maletas de Louis Vuitton de papá, Angelica Houston, Bill Burray, Natalie Portman, Barbet Schroeder!!
Todo eso... y un poco más es The Darjeeling Limited. Una de las mejores películas del año (pasado). Aprovechad la ocasión, que esto debe ser un regalo de unos Reyes adelantados!

lunes, octubre 01, 2007

zinemaldia 2007


Ha sido un festival redondo. Algunos lo aseguran con total convicción, más guiados por la comparación con ediciones (de muy mediocres a patéticas) anteriores que por la propia objetividad real de quien tiene los pies sobre la tierra. Y la verdad es que ha sido fácil emocionarse al ver que en un día se han disfrutado dos (¡y hasta tres!) películas de notable. El Zinemaldia nos tenía acostumbrados a los bostezos, las huidas a media película de la sala y los resbalones vergonzosos del palmarés a última hora. Este año no. Este año hacen falta por fin los dedos de las dos manos para poder nombrar las películas que realmente han merecido la pena. Y los dientes no chirriaron casi nada cuando a las 4 de la tarde del sábado el jurado compareció frente a la prensa para comunicar su veredicto definitivo (eso sí, a Querejeta y Portillo les quedan grandes sus dos premios). Todos contentos y el festival satisfecho. Cogió altura por fin, pero eso ya lo he dicho.


Voy a recomendar encarecidamente que disfrutéis un ratito de la merecidísima ganadora del premio grande, esa Concha de Oro a mejor película que le viene que ni hecha a medida a "A thousand years of good prayers" de Wayne Wang. Una película pequeña, intimista, sencilla y con mucha personalidad, capaz de atrapar a cualquiera con un poco de sensibilidad. Una fábula preciosa acerca de las barreras y los baches en la comunicación, mucho más allá del Lost in Translation.


Prohibido perderse "Caramel", galardonada con el premio del público y el de la juventud. Nadine Labaki nos trae esta película libanesa (su primera obra desde detrás de las cámaras), retrato de un Beirut sensual, cálido y cercano a través de las voces de tres peluqueras y otras tres coetáneas que pasan por el centro de belleza. Seis voces, femeninas todas ellas, que viven y transmiten lo vivido desde un tono cómico y ligero. Preciosa. Deliciosa.


Puedo seguir con "Exodus", una de las muchas películas orientales que han llenado el festival este año. Ésta en concreto llega desde Hong Kong, de la mano de Pang Ho-Cheung. Una historia simple en clave de humor acerca de la conspiración mundial de las mujeres para matar a los hombres y así exterminar el mal en el mundo. Un argumento estrambótico para no menos delirante desarrollo. Una película sin duda diferente, extraña, absurda por momentos, pero tremendamente divertida, contundente y disfrutable. Cien por cien recomendable. Por cierto, se ha hecho con el premio del jurado a mejor fotografía.


"Death at a funeral" del británico Frank Oz, vuelve a ser la vuelta a la vuelta de tuerca de las comedias de humor negro centradas en la muerte. Apoyada en un tremendo trabajo de marketing, esta película llega a España con ganas de ganarse todas las carcajadas del mundo, y lo cierto es que lo consigue muy fácilmente. Carcajadas, risas y lágrimas del esfuerzo por contenerse. Con una trama muy cerrada sobre sí misma y unos personajes muy fieles a sí mismos, se construye sola esta película flotando en la livianeza de sus pretensiones. Para pasar un buen rato. O para morirte de risa.


Y dejamos la comedia momentáneamente para pegar el gran salto transcendental del zinemaldia y de todas las películas que hemos visto en él. Llega Julian Schnabel y se tambalea todo. "Le scaphandre et le papillon" es una de esas películas que debes ver. Partiendo de la base de la -perdonen el atrevimiento- rancia historia de un minusválido que primero quiere morir, después intenta vivir y al final acaba la vida decidiendo por él, Schnabel dibuja con pincel fino la agonía de la vida, la alegría de la muerte y las sonrisas del proceso de la una a la otra. Conmociona a la vez que emociona, y lo hace con tamaña precisión que escalofría al ser vista. Sin sentimentalismos, libre de manipulación emocional. Pura y directa. Una gozada de película.


Y del mismo director, otra maravilla, musical esta vez: "Berlin". Lou Reed grabó Berlin en 1973. Resultó ser un gran fracaso comercial y el album engrosó la lista negra del neoyorkino. Nunca lo tocó en directo. Sin embargo, en diciembre de 2006, en el St. Ann's Warehouse de Brooklyn durante cinco noches seguidas, interpretó esta obra maestra que Schnabel convirtió en cine y guardó en negativo para que nosotros pudiéramos encogernos en la butaca un año después y para el resto de nuestras vidas.


Y de música sigue la cosa. Si Lou Reed nos hizo bailar en la butaca, Ian Curtis pasó de hacernos tamborilear los pies contra el suelo al son de sus acordes a casi provocar la lágrima final generalizada. A modo de biopic, pero sin llegar a serlo, "Control" de Anton Corbijn, narra las idas y venidas del cantante de Manchester, desde sus primeras letras hasta la formación de Joy Division, y desde su primer concierto con el grupo hasta el último, sólo tres años después. Una vida corta, pero intensa, marcada por la epilepsia, las benzodiacepinas, las traiciones, las infidelidades y la música. Siempre la música.


Y voy a terminar con una última recomendación, si es que alguna de todas las que la preceden, logran verse en pantalla nacional en un futuro. Se trata de "Lynch", un documento cinematográfico que desvela los pensamientos más internos del director de Montana David Lynch, todos ellos pronunciados durante el rodaje de la delirante Inland Empire. Quizá viendo este documental logremos entender por qué no hay que intentar entender ninguna de sus películas. Es posible que a través de su filosofía, lleguemos a la razón de sus inconcruencias. Puede que "Lynch" hable más de sus películas que lo que ellas mismas han sido capaz de decir a lo largo de su filmografía. Tal vez despoje a David del misterio que le envuelve, de la mitología sobre su mente enferma, de su fama de personaje estrambótico y sinsentido. O tal vez no....

viernes, mayo 11, 2007

going back to the start

Eternal Sunshine of the Spotless Mind + The Scientist




[nadie dijo que fuera fácil... pero tampoco es tan duro
que detrás de cada lágrima tiene que haber cien sonrisas
con ellas empieza todo...]



[buen fin de semana a todos... ¡a seguir brillando!]

jueves, marzo 29, 2007

Le fabuleux destin

Con churretones de chocolate de los restos de Ben&Jerry's en los dedos, acordes finales de un Yann Tiersen peculiar sonando en mis auriculares, y una especie de recogimiento calmado y sonriente en lo profundo de mi ser, acaba esta noche, que no deja de ser una más. El reloj no para de avanzar detrás de mí y cada vez que me giro y lo miro de reojo me dice que es más tarde que la última vez. Pero Tiersen sigue sonando como si el tiempo no fuera consigo. Terminan las últimas palabras de una voz en off que me (re)contó la fabulosa historia de Amélie Poulain; ahora que aún guardo el poso que me dejó anoche la historia de Stephan y Stephanie en esa especie de receta peculiar y delirante de cómo se fabrican los sueños; y justo ahora que me dura y me sonríe el optimismo que desprendían de la pantalla a mi sillón ayer tarde Jesse y Celine en su encuentro fortuito en un tren cualquiera y su paseo nocturno provocado por una Viena antes del amanecer.
Tres historias, seis personas, tres lugares, mil motivos para sonreir, millones para creer, infinitos para seguir. Curioso el cine que se encarga de contarte historias personificadas como si no las conocieras, como si no te las hubieran contado nunca antes o como si no te las fueran a contar nunca más después, como si fuera realmente la primera vez que oirás de ellas, como si nunca las hubieras vivido siquiera de refilón, como si no las fueras a adivinar, como si no te hubiera tocado ser Amélie nunca, como si no lo fueras a ratos durante toda tu vida, como si Stephan fuera sólo Gael disfrazado de un ego Stephanizado, como si Celine se tratara de un icono visual vestido con diálogos guionizados, como si las historias que te guiñan desde dentro y sin que se note por fuera resultaran sólo una impresión de tu subconsciente, como si realmente las frases no hablaran sin decir, como si los créditos no continuaran en el interior de tu mente la historia que aparentemente acaba con ellos, como si Tiersen no te tocara con alevosía e intenciones premeditadas, como si el hecho de que esas películas se proyectaran frente a tí justo ahora, justo hoy, justo... fuera una simple coincidencia aleatoria. Como si fuera cosa del destino...

jueves, marzo 22, 2007

Lost and found

Lost in translation


No me digáis que no os pasa. ¿No captáis la fuerza, la química, la atracción, la conexión de estas dos personas, tan lejanas en apariencia, que se unen en una sola mientras mueren los microsegundos que dura ese instante en que sus pupilas se enlazan en un intento de dar muerte a lo plural? ¿No sentis dentro de vosotros, en un lugar indeterminado entre la boca del estómago y la puntita de las cuerdas vocales, ese algo más que se intuye de la mirada, esa especie de aroma que se parece a amor, que casi se convierte en tangible, que llena el espacio que les une? ¿No se os acelera un poco el pulso y la presión sanguínea cuando llega este punto en la película en que el final se adivina, los silencios agonizan y retumban entre las cuatro paredes de un ascensor, y se teme la consabida e invitable -pero no por ello, menos angustiosa- despedida?
Cuando los escasos cinco últimos minutos pesan más que los noventa anteriores. Los besos que se aproximan y se despiden por primera vez, la llamada con el contestador, la chaqueta robada, la segunda despedida, el ascensor que se cierra y la deja dentro, el taxi que le lleva al aeropuerto, el encuentro entre la muchedumbre, el "hey, you", el abrazo entre miradas mojadas, las palabritas minúsculas al oído, los tres "bye"s, la tercera despedida, las sonrisas alejándose, fin.

Lost in Translation


Ya son decenas las veces que me he expuesto a ella y aún asi sigo sintiendo eso, y algo más. Cada vez que Lost in translation se cruza en mi vida, me acabo enamorando. Y yo me dejo, a veces porque me hace gracia, otras porque me trae recuerdos simpáticos y siempre porque comprendo que viene bien dejarse.
Esta tarde hacía frío en Madrid. La gente allá fuera anda como loca, la tele.radio.prensa se esfuerza con tesón en cabrearlas, la sociedad está alborotada por el ruido mediático, el temporal lo asola todo y a mi me apetecía enamorarme... de la vida, de los cruces, los encuentros, las coincidencias, las diferencias, las edades. Del tiempo y los lugares, de los espacios entre un tú y un yo, de la soledad de una habitación de hotel, de las risas, de las anécdotas en hospitales extranjeros, de las confusiones por los códigos no compartidos, del humor que suele acompañar al romance, de la comunicación, de las canciones que sin quererlo acaban hablando por tí, de las miradas_sonrisas que te delatan. De Bob y Charlotte, de su historia, que por peculiar y a la par cotidiana, es de las más bonitas que una pantalla ha dejado ver. Del amor que se respira porque se siente desde dentro, bien porque lo viviste alguna vez, bien porque lo vives ahora, o bien porque ya forma parte de tí para siempre.

miércoles, enero 24, 2007

Je l'aime

Anna Karina y Eddie Constantine en Alphaville, un film de Jean-Luc Godard, 1965


"El amor es el espacio y el tiempo medido por el corazón", Marcel Proust

lunes, noviembre 20, 2006

Weeds

Weeds



O cómo hacer de una serie cómica, la (posiblemente) más políticamente incorrecta de la televisión norteamericana.
Empezó a emitirse en el 2005 por Showtime y a finales del pasado cotubre acabó su segunda temporada. Hoy se sabe que habrá tercera, aunque será necesario esperar hasta la primavera que viene...

Mary-Louis Parker es Nancy en Weeds


Los suburbios de Los Ángeles. Un barrio de clase media-alta. Viviendas unifamiliares habitadas por personajes poco comunes. Y una mujer desesperada (que nada tiene de Desperate Housewife, todo sea dicho de paso): se acaba de morir su marido, dejando a su cargo una hermosa casa y sus dos hijos (atención al cuñado, que aparece en la segunda temporada, crack 100%).

Justin Kirk es Andy en Weeds


De cara a lograr la manuntención de sus vidas, Nancy decide meterse en el negocio de la marihuana, convirtiéndose así en una de las traficantes de la zona -más tarde también cultivadora-. Esa es la base. Adórnese todo ello con 22 episodios cargados de humor negro, ácido y fresco, de ironías, de situaciones tremendamente delirantes, de personajes rimbombantes, de caústicos diálogos, de sólidas argumentaciones, de crítica socio-política al way of life norteamericano, y un sin fin de pequeñas maravillas dramáticas que enganchan los apenas 26 minutos que dura cada dosis de Weeds. Despierta tu apetito, te insufla buen humor y se disfruta sola... ¿qué más se le puede pedir?





NB.- El consejo de mi mail-horoscopo para hoy: Gemini - Don't pressure yourself into acting normal – whatever that is.
Os lo tenía que poner xD

viernes, noviembre 10, 2006

Ficció

Ficción


Alex (Eduard Fernández) es un director de cine sufriendo una crisis artística. Está casado, tiene dos hijos y un gran problema para terminar el guión de su próxima película.Se escapa un fin de semana a casa de Santi (Javier Cámara), un amigo suyo que vive en un pequeño pueblo del Pirineo. Allí se reencuentra con Judith (Carme Pla), otra amiga de la juventud y conoce a Mónica (Montse Germán), violinista de profesión que despierta en Alex un gran interés emocional.

Ficción


Hasta aquí el argumento que se puede contar.
Ahora bien, partiendo de la idea de que se trata de una peli de bases mínimas, de pocas pretensiones, de no una gran arquitectura argumental, con sus giros, sus complicaciones y demás, simplicaremos los adjetivos para admitir que Ficción es la típica película intimista. Trata de las emociones, de los sentimientos. De las represiones. De las miradas, las tensiones y las contenciones. Es la observación de una cámara en un momento íntimo y privado de un grupo de amigos, donde la potencia de sus relaciones crece por momentos. Y al mismo tiempo, y pese a la intensísima carga sexual contenida de alguna de las secuencias, no es un película sobre la infidelidad, no al menos de la infidelidad como la entiende la mayor parte de la sociedad occidental. En Ficción no se cuenta la típica historia del marido despreciable que se acuesta con una jovencita y destroza así su propia familia. Todo lo contrario, Alex y Mónica viven una historia donde la concordancia entre lo que sienten y lo que pasa es tremendamente contradictoria. No pueden evitar sentirse atraídos, ni parar los sentimientos que, según pasan horas juntos y solos, van naciendo entre ellos. Pero sí contienen los hechos reporochables que servirían de excusa para subrayar la infidelidad. Se tragan los besos y ahogan las palabras.

Cesc y Eduard en Ficción


El director catalán Cesc Gay ha vuelto al cine después de la película coral "En la ciudad" (2003) para hacer algo bastante diferente; aquí son sólo cuatro personajes, en medio de la naturaleza y con poco más que los múltiples silencios y la voz desgarradora de Nick Cave como banda sonora. Acumulan diálogos sobre el paso del tiempo, la crisis generacional, lo que se va perdiendo a medida que se cumplen años, las restricciones por no haber escogido otros caminos, o por las decisiones tomadas en un pasado. Una especie de visión pesimo-realista hacia delante, siempre con la vista en el retrovisor y pendiente de quien adelanta por la iziquierda.
Admitiendo que se trata de una película con carga autobiográfica, no nos es difícil descubrir en el personaje de Alex los rasgos e inquietudes del realizador. En esta ocasión Cesc (gran promesa, aviso), pone toda la carne en el asador y arriesga con el público retándole a una película diferente, pero al mismo tiempo, deliciosa. Pocas veces una se puede enamorar con una película. Durará poco en cartel, no pierdan la ocasión.

martes, octubre 24, 2006

De faunos entre dalias...

Hace demasiado tiempo que no escribo sobre cine. ¿Recuerdan aquellos maravillosos tiempos de recomendaciones, críticas y demás parafernalias cinéfilas? Pues, de cierto modo, ¡han vuelto! No puedo prometer nada que tenga que ver con la continuidad y/o calidad de mis comentarios, pero haré lo posible por dejaros aquí mis recientes opiniones e ideas referidas al séptimo arte… y a todo lo demás.

El laberinto del fauno


Empecemos con la película que está de moda en estos momentos en la cartelera. “El laberinto del fauno”, último film del mexicano Guillermo del Toro (conocido mundialmente en el universo friki por películas de la talla de Hellboy o El espinazo del diablo), que se atreve con la propuesta de la mezcla entre fantasía y realidad en una historia ambientada en plena postguerra civil. Un niña, un laberinto, un fauno, tres pruebas, un desenlace precipitado. Esa es la parte de fantasía.
Un coronel fascista malísimo, un grupo de maquis escondidos en el bosque, una criada del coronel buenísima (y republicana), mucha sangre y un final alternativo revisionando la realidad. Esa es la parte de realidad.
Ahora mezclamos ambas en una combinación explosiva y en lo que podía haber resultado un maravilloso cóctel energético y fresco, encontramos una especie de cutre batido. Algo falla. El barman. O los ingredientes. O la mezcla. Algo, pero aquello no deja un buen sabor de boca precisamente.
Si se hubiera vuelto a Labyrinth (por ejemplo), para hacer una nueva versión de la historia del laberinto y la niña, si las pruebas que plantea el fauno se hubieran llegado a desarrollar, si la fantasía no hubiera sido tan ligeramente floja, si...
La película es original en su planteamiento, en su idea fundamental, pero falla en lo más importante, su desarrollo. A Guillermo le ha faltado más tiempo para pensarse qué y cómo quería hacer esta película. Algo más de tiempo que dedicar al guionaje y quizá algún que otro consejo certero.

La Dalia negra


En otro universo totalmente diferente nos encontramos “La Dalia Negra”, última película de mi queridísimo Brian De Palma, uno de los directores norteamericanos más influyentes de las últimas décadas. Hace unos pocos años sembró entre la crítica la controversia con “Femme Fatale”, película que mereció mis más sonoros y sinceros aplausos. En esta ocasión vuelve a las pantallas con la adaptación de la novela homónima de James Ellroy acerca del asesinato de la conocida Dalia Negra. En este caso, como el anterior, algo falla dentro de la película, con la diferencia de que en esta ocasión sabemos qué es. Las tijeras del montaje final, el recorte de las tres horas de rodaje para dejarlas en 120 tristes minutos. Eso puede y de hecho explica perfectamente porqué resulta tan bruscamente precipitado el desenlace de la trama y la conclusión de la cinta. Sean cuales sean las razones de un fallo tan imperdonable en el cine como un mal final, la película se desarrolla en la línea de lo correcto y lo prudente a lo largo de su primera hora y media, con momentos memorables made in De Palma y con aciertos notables que hacen que, a pesar de todo, merezca ser vista. Eso sí, para amantes de Scarlett Johansson, aviso que desilusiona. Ahora, Mia Kirshner está fantástica.

Little miss Sunshine


Un caso más sorprendente es el de “Pequeña Miss Sunshine”, película que una servidora pudo disfrutar en la pasada edición del Festival de Cine de San Sebastián, en una sesión de prensa en la que se rió hasta el Cabina. La triunfadora del festival de Cine Independiente de Sundance, se disfruta porque está hecha para eso. Busca la risa y la encuentra. No se necesitan grandes predisposiciones ni un gran sentido del humor. Tampoco recurre al chiste fácil ni a la reiteración de los gags que ya todos nos conocemos. En medio de un planteamiento a la par ridículo y original y bajo las premisas de una road-movie, la familia Hoover emprende un viaje estrambótico, cargado de momentos risibles, algún que otro incidente sorprendente y muchas situaciones delirantes que consiguen despertar la sonrisa, la sonora carcajada o el aplauso terminal en el espectador. En estos momentos en que la cartelera se ve inundada de penas, tragedias, dramones y obras mayores de reflexión histórica, se agradece hasta la exasperación la aparición de comedias ligeras pero inteligentes como ésta. Una oportunidad que no podemos desaprovechar.

Scanner Darkly


Y por último, mención especial para “A Scanner Darkly”, también último trabajo del afamado últimamente en ciertos círculos cinéfilos Richard Linklater. Muy lejos del alma de películas como “Antes del atardecer/amanecer” y bastante más próxima a “Walking Life”, aporta una revisión del cine como arte, de la ciencia ficción como ficción científica, y del mundo de las drogas en una época futura (pero no mucho). Y es mucho más que una preciosidad artística dotada de grandes maestrías gracias a la rotoscopia, es más que un ejercicio de estilo, más que una eyaculación formal, más que un orgasmo sensorial. Detrás de los fotogramas dibujados y coloreados que hacen de “Scanner..” una película diferente, hay una historia muy entretenida, curiosa de ver y de discutir, unos actores cojonudos (valga la ironía y paradoja) y un sentido del humor que sirve para aligerar mucho los 100 minutos de cinta que, dicho sea de paso, pasan volando. No es convencional y por tanto supongo que no es apta para todos los ojos. Pero mola, y he ahí su encanto.

lunes, octubre 02, 2006

Zinemaldia 2006

Sala de Prensa


Cuando empieza un festival, todos tiemblan. Las expectativas son malas consejeras. Hay una sensación latente de angustia y de miedo por si al final resultaran ciertos los pronósticos de aburrimiento generalizado y peñazos concretos dentro de las salas.
Cuando termina un festival, todo agoniza. La gente se agolpa en las colas para llenar las salas. Los bares de la parte vieja se abarrotan desde las 7 de la tarde hasta las 2 de la madrugada para acabar con las reservas de pintxos y txacolis. Los periodistas se irritan solos. Las salas de prensa echan humo. Todos sabemos que eso se acaba, y aunque cueste reconocerlo, da pena.

Éste año ha sido un claro ejemplo de lo anteriormente escrito. La previsión metereológica apuntaba a películas malas con intervalos de pesadez y tostón. La realidad enseñó un festival medio, ni bueno ni malo, pero con alguna que otra película rescatable para la cartelera de este año y del próximo.

La Concha


Por lo que a Donosti respecta, la ciudad sigue siendo ese paraiso ideal para el errante perdido por la vida. Un punto de descanso y repostaje perfecto y medido. Tres playas a falta de una. Dos montes coronándolas. Un casco viejo de envida y gozo. Una parte nueva y aristocrática perfecta para un paseo tranquilo.

Yo y el Kursaal


Así que sí, se puede decir que me lo he pasado de puta madre. Curó mi constipado, metió caña a mi ritmo de vida, me hizo sentir genial en cada momento del día, logró que durmiera de un tirón todos y cada uno de los días, difuminó mi cansancio, me alimentó como ya me venía haciendo falta, me renamoró, me hizo llorar de risa con alguna película que otra...

Y todavía hoy, si cierro fuerte los ojos y dejo la mente en blanco aparece de fondo el horizonte cantábrico, poco a poco, las olas del mar chocando contra la arenilla fina e inmaculada de la playa de Zurriola, y al fondo, veo el Kursaal, que brilla, se impone ante la ciudad y la Naturaleza. Huele como todos estos días. Es casi como estar ahí.

Playa de Zurriola

lunes, junio 26, 2006

Extractos de un fin de semana

Hay muchas maneras de celebrar la libertad condicional de un curso no lo suficientemente agotador. Siempre se encuentran modos de dar la bienvenida al verano. Hay distintos modos de vencer al calor. Métodos antiaburriemiento. ¡Y culturales! Estos son sólo unos cuantos. Hay más... pero no os impacientéis que queda verano para rato. Enhorabuena a los afortunados que ya preparan la maleta, suerte a los que siguen soñando frente a las pantallas de plasma que nos persiguen por Madrid con el Mundial a cuestas, y muchos, muchísimos ánimos a los que están casi a punto de acabar. Y un abrazo de oso a todos.


Sympathy for the devil


Please allow me to introduce myself
I'm a man of wealth and taste
I've been around for a long, long year
Stole many a man's soul and faith

Pleased to meet you
Hope you guessed my name, oh yeah
But what's confusing you
Is just the nature of my game

SYMPATHY FOR THE DEVIL (The Rolling Stones)· Jean-Luc Godard, 1967



Happy Together


Al irme cogí una foto suya. No sé si volveré a verle, pero sé que si quiero alguna vez, sabré donde encontrarle.

HAPPY TOGETHER · Wong Kar Wai, 1997


Hey!


Hey!
been trying to meet you
mmm...
hey!
must be a devil between us
or whores in my head
whores at the door
whore in my bed
but, hey!
where..
have you...
been?
if you go i will surely die
we're chained
we're ch-ained
we're chained

HEY · The Pixies


De las primeras decepciones de su sensualidad nació para ella la primera sed de confidencias, tan naturalmente como suele nacer de las primeras satisfacciones del amor. El amor no lo conocía aún. Al poco tiempo lo padeció, que es la única manera como se aprende a conocerlo.

LOS PLACERES Y LOS DÍAS · Marcel Proust

martes, junio 20, 2006

Elle, la fille

Vanessa Paradis es la chica del puente


"Debo parecer tonto. Nos aferramos a nimiedades; un mechero, un billete roto y su primera mirada en el puente, una noche en que yo también intentaba tirarme.
No se deprima, amigo, sólo tiene que encontrar una noche en un puente a una chica con ojos grandes y tristes. Lo dejaré encendido [el mechero]. Nunca se sabe. Por si pasa por aquí."

La fille sur le pont / La chica del puente · Patrice Leconte, 1999

lunes, junio 12, 2006

Y-y-you know what I mean, right?

Hay tardes en que sólo puedes hacer una cosa. Sólo una. Hay tardes que se llaman "Woody Allen". Una barrita de incienso quemándose sobre la mesa. En culotte y tirantes porque hace un calor insoportable. Un té fresquito en tu vaso favorito. Unos filipinos por si entra hambre. Te recuestas en el silloncito de tu cuarto, con los pies en alto, disfrutando del momento porque es TU momento. Y entonces empiezas a recuperar escenas de películas míticas.

Misterioso asesinato en Manhattan... ¿será realmente tu película favorita? O mejor aún, ¿cómo piensas averiguarlo? No puedes parar de reir y la gente en tu casa empieza a verlo excesivamente extraño.
Annie Hall... ¿es que acaso no es maravillosa de principio a fin? Los diálogos, las excentricidades, su filosofía, el humor, ellos. Y sí, es que hay algunos que seguimos necesitando los huevos...
Hollywood ending... vale, no es la mejor. Algunos la apuntan en lo alto de la decadencia, pero a mi me sigue pareciendo asombrosa. Guarda su espíritu y aún se le ve en la mirada la luz del artista. Y consigue la risa, que es lo que yo venía buscando.

Hay tardes que están hechas para tí, pero por otra persona. Hoy le tocó a Woody ser mi cocinero de buen humor particular. El incieso hace rato que acabó, las tres películas también. Y a los filipinos les falta poco. Suena jazz desde lo más pronfundo del cd. "Woody Allen's movie music". Los dos volúmenes. Queda humor para rato.

sábado, mayo 20, 2006

AzulOscuroCasiNegro, 2006

Huyan de El Código.
Huyan.
Vale que últimamente ande escasa de recomendaciones cinéfilas.
Vale que desde que trabajo en un cine, paso menos por sus salas.
Pero de ahí a que se me pase semejante advertencia para vuestros sentidos...

Photobucket - Video and Image Hosting



Estamos en un mes ligero en cuanto a cartelera se refiere, pero a AzulOscuro le quedan aún algunos días (dudo que más de una semana, así que se puede decir que es la última oportunidad). Es española. Es de un director novel. Es la continuación de uno de sus cortos. Es una ComediaCasiDrama. Es un DramaCasiComedia. Es alegre. Es divertida. Es triste. Tiene diálogos que ya los quisieran para si otros que se dan de más (v. Aranoa p.e.). Dura menos de dos horas. No salen actores de Al Salir de Clase. Llega de sorpresa y casi sin avisar. Es ligera y es amena. Y sale Marta Etura.
¿Acaso necesitáis más?

lunes, mayo 15, 2006

Lost

He estado perdida.
Lo habéis notado ¿verdad?
Me perdí en mí misma. Perdí la noción de las personas, actividades, la rutina, las obligaciones, las cosas que empañan mi día a día...
Pero por suerte o por desgracia me he encontrado por mi camino y ya me traigo de vuelta.
Ya me tenéis aquí de nuevo, para vuestro gozo y pena. Me trae Hada Gris, a la fuerza y a través de la extorsión. No prometo nada bueno, salvo grandes dosis de cariño y dulzura.
Bienvenidos a la primavera, queridos bloggers.

martes, marzo 28, 2006

The L Word, 2006

Image hosting by Photobucket



Terminó el domingo pasado, último episodio (el número 12 dentro de esta tercera temporada) emitido en Estados Unidos. Y, vaya, qué final y qué principio expuesto para la cuarta!! Esta siguiente temporada, firmada hace poco y que se empezó a rodar hace pocos meses, aún tardará bastante en llegar a pantallas estadounidenses –no pensemos ya a las nuestras propias-.
De cualquier manera, la tercera temporada tenía entre sus fines dejar un sabor de boca contundente que despertara los sentidos, todos ellos, y causara especial revuelo. De un modo u otro se puede decir que el impacto con que pegó hacia mitad de temporada ha sido, en algunas ocasiones, demasiado fuerte y con esto nos explicamos por fin por qué acabamos hoy con un sabor de boca quizá demasiado violento, quizá demasiado agrio, pero de cualquier modo, con esa pequeña grieta a la esperanza, suave y dulce, de todos lo que pensamos que al final, como todo en esta vida, acaba siendo reversible de una manera u otra. Termina mal, termina con casi todos los personajes agobiados o frustrados por problemas personales que no se ven resueltos. Termina con ganancias y pérdidas. Con muchos cambios y mucha evolución. Ya nadie es igual que era en aquel primer episodio de enero del 2004 por donde desfilaban personajes endebeles y algo desdibujados en circunstancias poco concretas y problemas algo banales. Ni siquiera como los que planteaba la segunda temporada –que empezaría allá por febrero del año pasado- donde todas buscaban su hueco en el espacio, encontrándose unas a otras y volviendo a empezar desde el principio. En esta tercera –y de momento, última, temporada- y desde enero de este año, hemos visto crecer, madurar y morir demasiadas cosas. Muchas sensaciones y sentimientos por minuto, muchos giros inesperados. Demasiado movimiento. Y eso abruma, eso marea y en ocasiones llega a producir vértigo. Por eso, ante pérdida de estabilidad, lo mejor es parar. Parar para volver a empezar. Y ahí está la clave.
The L Word está más viva que nunca. Y ahí sigue latiendo, creándose a sí misma. Sólo que tendremos que esperar un poco más para ver por donde sorprende esta vez.

lunes, marzo 06, 2006

Crash!

Suena al batacazo que muchos se dieron ayer de madrugada tras haber cometido la imprudencia de permanecer atentos a la Gala de L.A de los premios más importantes al cine del año. Los Oscars, como no podía ser de otra manera. Y los hay valientes, desde luego, que fueron capaces de vestirse de osadez y energía para aguantar hasta pasadas las cuatro de la mañana y vivir en directo, y a través de la red o del satélite, tan memorable momento. Oigase de fondo, entre estas letras que leen, una pequeña risa pícara cargada de ironía. Qué chasco los resultados, qué risa de gala, qué premios más insospechadamente risibles. Qué chiste todo. Y hoy amaneció la comunidad cinéfila chispeante de malas palabras e incluso insultos a los mandamases de la Academia, a los directores de las películas y casi, casi, a los que decíamos que no nos habíamos enterado de nada y que necesitábamos una pequeña explicación de los hechos para situarnos en sus argumentos. Pero nada, no había explicación, no había discusión. Hoy sólo era necesario cargar metralletas en plan desfogue contra todo lo que se moviera porque... anda que hacer ganar Crash!
Yo sólo lo siento por mi Michelle Williams (que quedó a las puertas como actriz de reparto), por Buenas noches... (que sin duda era de lo mejor que se podía ver en pantalla grande últimamente) y tambien por Munich (que, aunque me cueste reconocerlo, se merecía algo grande).
Por lo demás, sinceramente, me da exactamente lo mismo.

lunes, febrero 06, 2006

Caótica Ana

Image hosting by Photobucket



El próximo 13 de febrero, Julio Medem iniciará el rodaje de su séptimo largometraje “Caótica Ana”. Con guión del mismo director, “Caótica Ana” está protagonizada por la joven actriz Manuela Vellés que debuta en el cine como Ana, la cantante Bebe y la prestigiosa actriz británica Charlotte Rampling, Presidenta del Jurado de la Berlinale06 que previsiblemente participará en la película. Un reparto que abarca distintas nacionalidades entre los que destacan Lluis Homar, Matthias Habich, Gerrit Graham y los jóvenes Nicolas Cazale, Ash Newman y Raúl Peña.

“Caótica Ana” es la historia-viaje de Ana durante cuatro años de su vida, de los 18 a los 22. Una cuenta atrás, 10, 9, 8, 7…hasta el 0, como en la hipnosis, a través de la cual Ana comprueba que no vive sola, que su existencia parece la continuación de otras vidas de mujeres jóvenes que murieron de forma trágica, todas ellas a los 22 años, y que habitan en el abismo de su memoria inconsciente. Ese es su caos.

Para su nuevo viaje cinematográfico, Julio Medem se ha rodeado de algunos de sus colaboradores habituales, como Alberto Iglesias, compositor de la música de sus películas y candidato al Oscar a la Mejor Banda Sonora por “El Jardinero Fiel”, el director de fotografía Mario Montero, Montse Sanz en la Dirección de Arte y Estibaliz Markiegi como Figurinista.

En palabras de Julio Medem: “Ana es la princesa y el monstruo de esta fábula feminista contra la tiranía del hombre blanco”.

NOTA DE PRENSA
Jueves 2 de febrero de 2006



Jooo, ¡no me digaís!
Esto son ánimos e impulsos de esperanza para el cine español y lo demás no vale nada!
La pérdida de cartel de María Valverde parece que la vamos olvidando paulatinamente a medida que miramos de cerca a esa preciosidad de Vellés... e incluso, Bebe, por la que muchos se fuerzan a odiar, resulta sumamente atractiva.
Habrá que esperar un poco para poder llegar a ver Caótica Ana, pero esto vale como diez aperitivos.


Gracias Unai ;)