busca entre mis delirios

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jueves, diciembre 03, 2009

camino


Tiza y Meritxell Naranjo · Caminito

¿Llovía hace un año?
¿Había amenazas de nieve en Barcelona?
¿Sonreía yo?
¿Qué me hacía temblar?
¿Qué abrigo llevaba?
Fuera el que fuese, aquel invierno pasé mucho más frío que éste...

jueves, octubre 15, 2009

intentando promesas

Que ya, que tengo que estar bien. Me fuerzo cada día para esbozar una sonrisa, por tragar un poco de lo que se enfría en el plato y por tratar de echarte de menos un poco menos de lo habitual.
Voy bien, progreso, lo prometo. No voy a hundirme porque quiero que siga mi mano aquí arriba dispuesta por si en algún momento pierdes el equilibrio y quieres volver a agarrarte a ella. Voy a limpiar todos los restos del huracán para que sientas que podrías estar cómoda aquí conmigo. No voy a remover más nada, aunque te pediré perdón en bajito cada día al amanecer por cada error tontamente cometido. No seré insistente, aunque esta lucha no la abandonaré. Sin empalagar te contaré todo lo que te quiero y meteré con precaución los quesos en la nevera, que no quiero que se echen a perder. Compraré una botella de Protos para invitarte a cenar dentro de un tiempo. Cuidaré de mi gente, que me arropa porque me quiere. Intentaré cada tarde el Fa al menos 20 veces. No dejaré de escuchar aquellas canciones de viaje. Meteré en un marco la foto tuya que tanto me gusta. Volveré a fumar en cachimba, que aún me queda tabaco de cereza. Estaré por y para tí, en la sombra de esta esquina, cada día y cada noche de cada mes futuro. Cuidaré la flor que me hiciste con el papel de la cajetilla de tabaco. Te ayudaré en todo (y un poquito más) de lo que necesites. Dejaré que me abrace mi madre, aunque sea inevitable el derrumbe. No borraré la firma con tiza en mi pizarra que me recuerda que estás aquí y que jamás te irás. No me plancharé más el pelo, porque me encanta que me lo revuelvas. "My girl" será, desde ayer, una de mis canciones favoritas. Y miraré cada día en el espejo ese lunar por el que estamos unidas.



Fito· Por la boca vive el pez

martes, octubre 13, 2009

transgrediendo la cuarta pared

Aquí metida, forzada a salir por horas, arrastrando mis pasos involuntarios, queriendo quedarme toda una vida encerrada si no es a tu lado donde tengo que ir. Aquí, entre las cuatro paredes de este cuarto que ahora es mucho más pequeño. Sí, las casas sienten. Y no, no quiero ventanas en mi habitación. Mirando sin mirar nada. Elucubrando diferentes maneras de pedir perdón. Inventando idiomas en los que contarte lo mucho que te quiero. ¿Cómo se dice "única" en esperanto? Dándole barniz a los sueños que lijamos y preparamos juntas. Las horas transcurren lentas, y desde el viernes parece que han pasado ya dos meses. Estiro la mano algo más de veinte veces al día por si alguna pudiera rozarte, pero no lo consigo. Juraria que mi gata acaba de maullar tu nombre. Rodeada de imágenes en las que me sonries que me niego a despegar de la pared. Escuchando una y otra vez esas mismas y eternas canciones que no puedo escuchar sin sentir nada. Tragándome los reflujos de mis propios errores. Reafirmándome en mi verdad de que jamás quise a nadie como a tí. El pelo se me cae formando madejas en el desagüe de la ducha. Leo a ratitos un libro de radiología médica. Tengo una bolsa de lunares con un poco de arena de playa dentro con la que me mojo los dedos. Contemplando los recuerdos, a modo de video homenaje que yo misma he editado para mi agonía. Condenándome por no encontrar remedio ni cura. Sabiéndote, sintiéndote así como estás, y yo, impotente y desarmada, sin poder hacer nada. Perdida por perderte. Vacía y vaciada. Deshojada, como la margarita que me dijo sí. Me alimento sin hambre ni comida. Me trago la sal de mis lágrimas, y ellas me hidratan para seguir respirando. Te pienso sin remedio. La guitarra ya no suena por mucho que apriete. Pierdo kilos y cada vez me pesa más tirar de mí. Gasto klinex por cajas. No sé dormir, he olvidado cómo hacerlo, sin tí a mí abrazada. La almohada está dura. Todo me resulta incómodo. Ni el paracetamol alivia este perenne dolor de cabeza. Me consumo con cada cigarro que se amontona en la mesa. Caen por cajetillas y tu mechero se queja por lo quemado que lo tengo. Me persigue tu olor allá a donde voy, desde la ducha con tu gel hasta mi ropa con tu esencia. Y he descubierto que el dolor es el olor con una 'd' delante. Todo tiene sentido. Me bebo yo sola la última botella de Coto que quedaba de la cesta de navidad. Aún no he limpiado las manchas de aguaplast de mi bolso. Todavía no he abierto la mochila. Y no me atrevo a escribir nada aquí, porque sigue sin haber mejor lugar que las nubes de tu pelo.



Deneuve · Playa Romano

martes, julio 28, 2009

ja estou melhor



Sí, ya estoy mucho mejor.
Y muchas gracias. A todos los que os deis por aludidos en el siguiente audio, especialmente a cuatro personitas -y tienen que ser cuatro...-:
A D., mi eterno compañero de vida, que me sujeta cuando pierdo el equilibrio.
A mi farera, luz guía que nunca se apaga y me alumbra en la penumbra... a pesar de todo.
A mi pequeña, que es sólo y únicamente Ella, mi alma gemela, porque me mantiene feliz cuando menos fuerzas quedan para levantar sonrisas y me da tantas cosas buenas que voy a empezar una colección.
Y a Tiza, mi B1, con la que me fui a mi isla interior y ahora regreso a vosotros, porque sin darse cuenta, me despega del suelo y me hace flotar sin resacas. Después de cinco años y de todo lo que ha supuesto en cada uno de mis giros de espiral, creo que un segundo homenaje se ha más que merecido. Espero que ella y que todos los demás, sepáis perdonarme este brote de delirio fuera de control. No puedo decir que no lo volveré a hacer, pero de momento mis disculpas imploradas.

Gracias, gracias de corazón.
Sonrío con fuerza. Voy pletórica de cosas lindas y de felicidad que repartir. Lo mejor de mí, para vosotros. Ahora sí. Ya sí. Y lo vais a comprobar...



Tiza · Mi isla interior

martes, junio 16, 2009

no te dirá


Irene se viste hoy de verano nublado, de día de después de noche tormentosa, de corto enseñándose entera, de blanco silencio, de verde como tu iris, de azul de orgasmo, de rojo granada y de tostado en las piernas. Sale al balcón a gritar como Joplin y trata de fumarse las nubes, por si así se fueran y trajeran de vuelta al Sol, que lo echa de menos, aunque hace menos de una semana que lo vio por última vez. Baja las escaleras bailando al son de un argentino y una granaína, temblando, sí, pero con una sonrisa tan grande en el pecho que teme que el sujetador le reviente un día y que ese día sea hoy. En la calle acelera sus pasos, que nunca se le dio bien ir despacito, aunque está aprendiendo, autodidacta, como siempre, con mucha ilusión. Y es que se maquilló antes de salir con ilusión, y con ganas, y esperanza. Se peinó el flequillo con los mañanas que son casi hoy, con las noches en las que entra el sol por la ventana, con los mediodías que están por llegar. Y lee en el autobús, de viaje a Madrid, las palabras espejo que devuelven todo su significado, en las que se mira y se ve con amplia claridad, aquellas que la rellenan, la remueven y la revolucionan. Y es que le gustan los verbos que empiezan por "re". Bonito acorde por cierto. Son acciones todas ellas que vuelven a hacer lo que les sigue. Vuelven a llenar lo que estaba vacío, vuelven a mover lo que estaba parado y vuelven a accionar la evolución que se quedó atascada. Gran mérito, el del verbo, y el de quien lo produjo.

Y tienes que saber que Irene nunca te dirá una mentira. Ni un falso cumplido. Ni una palabra inerte. Ni un "hasta siempre" en el que no cree. Ni un apelativo ya usado. Ni una frase forzada. Ni una promesa vacía. Ni un "jamás" que no existe. Ni un "me arrepiento".
No te dirá que no la llames. Que no cuentes con ella. Que no puede ayudarte. Que no le merece la pena. Que no tiene fuerza. Que no quiere cualquier cosa contigo. Que no abrazará cada una de tus pesadillas. Que mejor otro día. Que vuelvas mañana. Que no está dispuesta a todo. Que no va a estar a tu lado siempre. Que prefiere a otras para que le canten. Que siente lo que no siente. Que no se derrite con este calor. Que hubo tiempos mejores. Que no irá. Que no te recibirá. Que no te abrazará tan fuerte que se disolverá todo lo que en tu vida no sea extraordinariamente bueno. Que no pasará de tu mano por ese pasillo silenciando las voces de los fantasmas que te acompañan. Que no te quiere. Que no lo hará eternamente. Y que eternamente no es para siempre, y que siempre no es atemporal, que lo condicionan los cuándos, los relojes y los calendarios.
Irene nunca te dirá que no.
Y tienes que saberlo.


Los piratas · El equilibrio es imposible

lunes, junio 15, 2009

jugando a ser humanas

que no está mal a veces mostrar mis debilidades, desnudarme ante un vacío, entretenerte con palabras, soñar a imaginar futuros, pensarte entre deseos, recordarte cuando cae la noche, enredarme en los silencios y añorarte si no te tengo...


Zahara · Con las ganas

lunes, junio 08, 2009

esto no se para

que soy tan fácil que me arreglas el día con una sonrisa
que me ganas con un susurro
que me apagas las palabras con un diminutivo
que me enciendes la noche en una llamada
que descifras las contraseñas con tres palabras aleatorias

que seré chica, buena y una cobarde para muchas cosas
pero tengo fuerza como para matar a un gigante
y garra para ahuyentar a todos los fantasmas
y aguante para caminar todo lo lejos que haga falta
y valentía de sobra para todo el resto...



Facto Delafé · Mar, el poder del Mar

jueves, junio 04, 2009

"siempre"



Que no, que ya no hay quien se lo quite de la cabeza. Que las palabras sirven de tan poco que sólo el hecho de nombrarlas es un acto inútil y kamikace al mismo tiempo. “Siempre”...
“Siempre” a veces es “ahora”. “Ahora” puede ser “sólo hoy”. Y cuando “hoy” fue ayer, el lío se torna en dolor de cabeza.

A Irene se le cierran los ojitos esta noche. Quién pueda que le diga si es de lo poco que ha dormido en las dos últimas noches, o de las lágrimas que al final, cómo no, tuvieron que salir, cúmulo de “todo”, que esta vez, y para ella -que sea un secreto entre nosotros- es mucho, muy intenso y muy diverso.
Pero que nadie se engañe. Que no todo lo que acaba mojando las mejillas es algo triste. Que Irene se termina de secar los restos de la emoción para dejar aparecer la sonrisa que no puede esconder mucho más y que resume, después de todo y mejor que nada, un viaje improvisado.

Granada no es sólo una ciudad más. Para qué engañarse, nunca lo fue… Irremediablemente se fueron edificando nexos de anclaje en algunas de sus esquinas que le vinculaban a diferentes personas. Pero con fortuna, las obras públicas que taladran las calles y abren zanjas sin piedad, han ido echando abajo esas cadenas. Hoy, para Irene, esa ciudad es sólo de Ella. La ha soñado, la ha pensado, la ha recreado, la ha imaginado. Ha pintado situaciones durante dos años, y especialmente frecuentes en los últimos meses, en los que había una sola protagonista a espaldas de variados escenarios. Pero el albaycín siempre fue su predilecto. Quizá por eso eligió dormir a sus faldas, con la Alhambra saludando discreta a través de los amplios ventanales. Hay un misterio por resolver que a Irene le intriga lo justo: ¿por qué será que los viajeros más exquisitos eligen hoteles con vistas a grandes sitios? ¿acaso piensan gastar minutos en el balcón soleado contemplando semejante maravilla en lugar de cerrar las cortinas desde dentro y disfrutar del micromundo que se cuece en el interior?

En fin, que le pesa un poco el alma. Ha descubierto en su rodilla unos interesantes moratones, agujetas en alguna extremidad, un cansancio alocado, y los labios, de nuevo, abrasados.

Irene llevaba en la bolsa de viaje, por excusa, la compañía de un ser pequeño y suave con pretensiones de perpetuidad. Quería que estuviera con Ella para siempre, aunque, como ya he dicho, se dio cuenta pronto de que quizá ese “siempre” no sirva para todos por igual, aunque para ella significarán "nunca más". Y fue esa tortuga la que le condujo hasta aquella ciudad, hacia un encuentro necesario, ahora más que nunca. El tiempo vuela, eso ya lo sabe, pero no se dio cuenta de lo irremediable de su partida hasta que hubo montado de vuelta en el tren cavernícola que olía a cristasol. Y tenía que ser un tren su medio de transporte. Ya que su Transiberiano quedó averiado temporalmente por fallo eléctrico desde la semana pasada, se acabó conformando con el Talgo ralentizado, a pesar de que el camarero del coche bar no le guiñaba el ojo con igual complicidad.

Ha pasado el viaje proyectando en la ventanilla los recuerdos de un día y medio inolvidable. Reflejando en ella el verde cristalino de sus ojos brillantes tras un telón de lágrimas necesarias. Su herida en el brazo izquierdo, aún por sanar. Los ventiladores dando vueltas. Las tapas sin tocar. Sus cuatro pies a sus pasos, peinando senderos. El sonido del estallar de su risa, más que viva, vital. El tacto de su piel en una caricia inadvertida. El baile de acentos cruzando el atlántico. Los susurros de secretos confesados. El calor de un abrazo nocturno para ahuyentar pesadillas. Sus ganas, infrenables, por cambiar su realidad. Las promesas, en el aire, de un futuro mejor en el que habrá de confiar. La seguridad, intentando ser convincente, de que Irene sí, puede hacerlo realidad. Los escudos y corazas que algún día conseguirá derribar. El primer bar cerrado con Ella por compañía. La nueva paleta de colores con los que pintar por encima todos sus fantasmas. El dulce de leche, que confirma lo que ya sabían. Un café, dos, tres, o los que sean necesarios. La lectura, entre líneas, de las heridas bajo sus tatuajes preciosos. Y otras muchas cosas más para las que no existen palabras justas, que se explican sólo en un grito.

Irene no lo sabe, pero yo sí, que la sigo de cerca. Este viaje ha sido, sin duda, una de sus mejores y más brillantes ideas. Que puede que esta noche le pese todo lo que se ha dejado. Que puede que se le queden diminutas sus pretensiones de solidez en sus afirmaciones convencidas. Que quizá se tenga que volver un poco más cínica para dejar de dar crédito a palabras que sólo se demuestran empíricamente. Pero sin duda, el olor de sus manos, el sabor del último abrazo, el sonido de todo lo que ha escuchado, la plenitud de su perfección, donde Ella sólo ve desperfectos, los escalofríos a flor de piel, la chispa, la chispa… quedará para siempre dentro de su músculo bombeador. Y siempre, para Irene, que ha vivido lo que es eso, es mucho. Es eterno. Y sustituye ahora si te atreves esa palabra por cualquier otra. ¿Qué te crees, valiente, que serás capaz de cambiar lo que siente? Como si las palabras gozaran de semejante poder…



Cat Power · Breathless

lunes, junio 01, 2009

de esas

Irene es de muchas formas, de tantas como gente se acerca a ella. Ha ido coleccionando multitud de calificativos a los que responde con una sonrisa al aire. Le gusta darse cuenta de la gente que sabe leerla bien pero le gusta aún más ser consiciente de cuánto más puede sorprender a los que la rodean.
Irene es de esas que siempre huelen bien.
De esas que creen que el Amor será bonito e indoloro, o no será.
De esas que aparecen en la vida de uno para llenarlo todo de felicidad.
De esas que escriben demasiado bien.
De esas que saben jugar al ajedrez.
De esas que no remueven el yogur antes de comérselo.
De esas que prefieren callarse y esperar, antes que decir demasiado y cagarla muy pronto.
De esas que, sin ser conscientes, llevan una estrategia bajo la manga.
De esas que están siempre cuando las llamas.
De esas que sirven para todo.
De esas que saben escuchar.
De esas que pueden con cualquier problema o situación.
De esas que no lloran nunca, pero que cuando lo hacen, no pueden parar en horas.
De esas que siempre lo respetan todo.
De esas que creen más íntimo dormir con alguien, que follar sobre unas sábanas limpias.
De esas que aman bien, muy bien.
De esas que miman con esmero.
De esas que esperan que el semáforo se ponga en verde para emprender la marcha.
De esas que lo dan todo, hasta quedarse sin nada.
De esas guapas que sorprenden por dentro.

A Irene le han llamado todo eso y mucho más. Que si niña buena, que si niña mala, que si linda, que si hermana de la caridad, que si ángel, que si pija madrileña, que si popera, que si molona, que si valiente... Menos mal que es inmune desde pequeña a esto de las etiquetas, porque de lo contrario, viviría ahora en una esquizofrenia peligrosa.

La verdad es que ni ella misma sabe como es. Vive sorprendiéndose, de todo. Sabe que es de esas en la que siempre la primera impresión es errónea. De esas que no aprendieron a decir adios. Ni a localizarse el ombligo. Ni a tergiversar una verdad. Que nunca se conformó con nada. Que es de esas que nunca paran de aprender. De esas que no temen que su transparencia les desnude completamente ante los demás. Que sabe bien lo que quiere, y lo que quiere ahora es a tí. Que también es de esas de paciencia infinita. Que perdió el miedo a los calendarios. Y que nunca fue ni demasiado valiente ni lo suficientemente cobarde como para irse.


El dúo dinámico · Quisiera ser

sábado, mayo 23, 2009

la fuerza



Facto delafé · La fuerza


los principios y los finales se confunden tantas veces que no merece la pena atender a sus límites. mucho menos, esforzarse por preveer sus virajes incontrolados. esta copilota, experta en caídas, agarra con firmeza los mandos de esta nave, que no se para, porque continúa, con rumbo fijo hacia el interior de mi felicidad. y no importa si hay turbulencias, ni si pierdo el control... que todo se recupera si tiene fuerza el motor.

hoy decido que comienzo. de frente a todo lo que haya por venir, con sonrisa y todo mi poder, que es mío porque me lo he ganado...

llego con la emoción humedeciendo mis ojos en un concierto que es, ya desde hoy, el más especial de mi vida. con "conmigo" cantada para mí, sólo para mí, con dedicatoria inolvidable, y mirada universal de alcance personal, que me conquistó del todo. con un "cumpleaños feliz" cantado a capella por treinta personas que me hizo temblar en la silla y con tres abrazos, suyos, que me han llenado de justo todo lo que necesitaba para el resto del año. todo su cariño en mi copa, sus miradas en mi sonrisa, sus palabras llenando mi corazón y el mejor regalo, sin duda alguna, de los que podía recibir hoy.

llego con la huella de tu piel aún inscrita en mis manos, de un jueves en el parque de diez horas alargadas, sí, con mi poderosa musa, con la gracia aún sonando en mi risa, tu abrazo en el mío, y las ganas sobresalientes. tu beso, mi llamada. tu palabra, mi ilusión. tu mirada, tremenda tentación...

llego con la mano tapando de reojo el calendario. negándome a contar hacia atrás los días que le quedan al verano. mordiéndome la palabra, para callarme la comunicación. esperabdo a septiembre, como agua de mayo. y sonriendo desde aquí, esperando que te llegue la energía que la estira y propulsione tu motor.

llego con los planes acumulados, con propuestas atrevidas y energías de tracción. con abrazos que renuevan, futuros imprevistos, regalos envueltos en amor, viajes sin mapa, naranjas cortadas a la mitad y felicidad que donar.

llego con esperanzas de mejorar, con ganas de más, con impulso al movimiento, rechazando cada pausa si ella implica parar. tomo las herramientas para reparar lo que se estropeó en el último viaje. que todo mantiene intacta su estructura, y a veces, es lo único que importa.

y llego con notable en mi aperitivo de futuro profesional, son risas en el cesped, gente interesante, lecturas que alimentan y gracias por estar.

así que empiezo, justo ahora, con estos no-se-cuántos-gintonics en el cuerpo y una rosa de regalo para rematar la noche, porque éste es el momento.
no pido ningún abrazo, porque los regalo incondicionalmente. porque sí, tengo un compromiso con...



dani y su sonrisa
eva y su sonrisa
lu y su sonrisa
carmen y su sonrisa
mamá y su sonrisa
elena y su sonrisa
flor y su sonrisa
bea y su sonrisa
con mis queridos, neus, mj, papá, noe, jose, clara y tiza...

y lo lo intento porque siento, que cuento con expertos, capaces de cagarla, y reirse en el intento...


y me vuelvo a emocionar... está claro que es mi sino de este principio...
que habéis hecho de mí algo súper bonito.
que no puedo dejar de agradeceros que me hayáis hecho llegar hasta aquí con la fuerza de vuestras manos en las mías.
que os quiero, con locura, delirante...
que tengo ganas, ilusión y fuerzas de sobra para este viaje.
que tengo todo conmigo para hacer de este año, mi año.
pero por supuesto, os quiero a vosotros a mi lado, muy cerquita, conmigo.
sí!

sábado, mayo 09, 2009

primaverano



Cat Power · Sea of Love



El verano ha llegado a Madrid. Irene lo defiende con firmeza, aunque todos los demás se empeñen en corregirla, que no, no es verano, que sí, aún sigue mayo, que sí, lo que toca es la primavera. Pero de cualquier modo, ella nota por todos lados los efectos de un verano adelantado.

Para empezar ya tiene en su espalda una hermosa 'V' tostada al sol de un mediodía traicionero. Aprende con ella la valiosa lección de que ir escotada por delante y por detrás tiene, sin duda, consecuencias imprevistas. También se le ha quedado la marca del anillo de su mano derecha, y por supuesto, esas piernas aún de un blanco virginal, que no se han estrenado, todavía, en paseos sin medias por la ciudad.

Ya huele a piscina por la calle. A cloro, a cremas protectoras, a autobroceadores que delatan, a aftersun de gente poco precavida como ella. Huele a toalla aún mojada. Huele a patatas fritas y a cerveza en el cesped de la pisicina.
Y huele a hierba mojada, claro, a los aspersores que lo ponen todo perdido. Y a los niños empapándose con su más simple y divertido juego bajo ellos.
También huele un poco a quemado. Porque el sol quema. Irene recuerda aquellas primaveras en el patio del colegio donde jugaban a quemar con una lupa los bancos de madera. Iban dejando su nombre ahí marcado, para siempre. O formas desdibujadas, por el simple placer de ver de lo que es capaz el sol. Aún no entiende muy bien por qué hacían eso. No era piromanía. Cree, en cambio, que ahí y entonces empezó su curiosidad por experimentar, por probarlo todo. Hay a quien les da por beberse el detergente de la cocina. A Irene le dio, entre otras muchas cosas, por probar el poder de la luz.



Así que es verano. No hay duda, no para ella. Ya ha sudado el calor más intenso una noche. Menos mal que fue sólo una, aunque no le importaría repetir... Se viste con atrevimiento faldas y vestidos cortos, riéndose con simpatía, de aquellos que aún llevan chaqueta y pantalones de pana. Pobres ingles, pobres axilas, pobres miembros, superiores e inferiores... todos ellos deben sufrir la inmensa tortura consecuencia de la vestimenta de sus dueños.

Madrid está bonita ahora. Dejará de estarlo en poco. Antes de que termine el mes, hay que sacarle partido, se dice. Piensa cerrar bares, ir a conciertos, repetir en teatros, comer y cenar en todos los restaurantes posibles, seguir de tapitas, no dejar las terrazas, celebrar su cumpleaños con la mayor de sus ganas este año, y prepararse para Junio, que con suerte, Madrid recuperará todo su encanto, volverá a enamorar y recibirá en ella a una nueva horneada de hadas y seres mágicos que vienen de fuera, de muy lejos, de otro mundo, dispuesta a hacerle sonreir hasta desgarrarse la cara. Horneada, que acertado sustantivo...

martes, mayo 05, 2009

al maaaaaaaaaaaaaar

hay veces que crees que nada más de lo que hagas superará el límite que con él marcaste. eso pasó con el video de "conmigo".
hay otras veces, que sobrepasándolo ligeramente, te prometes que ya no más, que ya está bien, que hasta aquí has llegado. eso sucedió con el anterior podcast.
pero hay ocasiones en que algo te sale de dentro. y no puedes evitarlo. porque es casi orgánico, como una necesidad. esa imperiosa fuerza emocional que te revuelve todo y consigue hacerte atrever, olvidar los límites, llegar un poco más lejos, a pesar de todo, a pesar de las vergüenzas, a pesar del ridículo.
y es que a veces hay que dejarse llevar.
olvidarse las corazas en casa y cantar bien alto, sin miedo a nada, disfrutando de ese momento porque es tuyo. y sólo tuyo. es una lección que tengo que enseñar a Irene, en cuanto la vea...

yo comparto mi momento con vosotros.
no he podido sacarme esta canción de la cabeza en todo el fin de semana.
tanto ha sonado, que como véis, logré hacerme con ella. ya es mía. y tuya, claro.
despertó en mí recuerdos, pasados y futuros, y fue muy bonito el viaje que hice.
coger la moto y largarse muy lejos de aquí, al otro lado del mundo, justo hasta la playa. y bañarnos juntas, claro, que eso no lo hemos hecho todavía...

perdonen las molestias, por cierto...
no me juzguéis por mis delirios, si us plau....



Manel (i jo) · Al mar

domingo, mayo 03, 2009

eso

¿Qué se siente al escuchar por primera vez la voz de una persona al otro lado del teléfono después de un montón de tiempo siendo de modo casi anónimo tus mañanas, tus mediodías y tus noches, indistintamente cada vez, pero intensamente vuestras y sólo vuestras?
Irene lo sabe ahora, porque lo acaba de vivir: Eso. Eso es lo que se siente.
Y un montón de tiempo es mucho tiempo. En diez días harán dos años. Nunca se le dieron bien las fechas, pero los comienzos de cosas bonitas los graba a fuego en su memoria. La acusan a menudo de tener mala memoria, pero es que nadie la entiende: olvida lo malo, lo regular, para dejar espacio suficiente a lo bueno, lo mejor.

Lleva todos esos días en dos años, que no quiere ni calcular para no asustarse, escribiendo y leyendo. Leyendo y escribiendo. Cada vez más palabras. Cada vez más personales. Cada vez más frecuentes. Cada vez más dentro. Han pasado noches tristes, noches de agobios, noches de crisis existencial, rupturas, reconciliaciones, enfermedades, traspiés, risas... ¡Hasta les dio por montar un puzzle!

No fue por aburrimiento, de eso está segura. Quizá al principio sí, pero ahora, después de todos estos meses y todas estas circunstancias, está más que claro que lo que les une es bonito porque sí.
No hay nombre, porque no hace falta. A veces no es necesario nombrar las cosas. Basta un "eso" o un "así" para condensar todo lo que significan.

Irene vuelve a casa esta noche contenta, más de lo normal, muy contenta. A lo largo del día de hoy le han dicho que tiene una sonrisa preciosa -esa de la que tanto reniega constantemente-, que hace muy bien su trabajo -por muy sencillo que parezca, se ve que es posible hacerlo mal-, que tiene nariz de ser buena gente y nada egoísta -el mejor piropo de entre todos los demás-, que es guapa de dentro a fuera -aunque lo duda, lo duda mucho-, y que su voz pone nerviosa. Y no hablamos de autoestima, porque Irene renunció a ella hace tiempo. No está bien contar con ella porque cuando falta se nos viene todo abajo. Es mejor dejar que nos haga visitas esporádicas, y mientras tanto, sonreir y creérselo un poquito, sólo un poquito, sin que apenas se note.

Así que hoy, después de casi dos años, ha escuchado su voz, y por fin, la ha hecho real. Porque Irene es así, necesita una palabra, una voz y una mirada para hacer realidad a una persona. Y podría decir alguien que aún le falta la mirada en la ecuación, pero eso a Irene no le importa, porque ya la ha visto, en el mundo bonito de los sueños.
Por cierto, hoy ha aprendido que hay que tener cuidado con lo que se hace en sueños, sobre todo en los que no son tuyos, sino ajenos. Que puedes cagarla de sobremanera sin darte ni cuenta, y no, Irene no quiere cagarla con ella. Que empezó todo muy bien, sigue todo muy bien, y ha de continuar mejor.

Podría decir muchas cosas más, pero no lo hace. Quizá sólo podría añadir una canción. Quizá, incluso, y ahora por primera vez, debería cambiarla por otra. Quizá sea verdad que basta así, que no hace falta nada más, pero no lo puede evitar, porque hay veces que no se quiere ni se puede evitar. Así que añade la canción, aunque esta noche suene diferente. Pues eso...



Zahara · Cartas entrelazadas

sábado, marzo 21, 2009

un día en el mundo



Vetusta Morla · Un día en el mundo


Madrid quizá sea la ciudad más grande que conozca. No tanto en proporciones geográficas, como en la amplitud de su radio. A veces es capaz de convertirse en una gran burbuja imperfecta, que no para de admitir nuevas entradas y que conserva en su interior a miles de cientos de seres caminantes y autónomos que no reparan en la existencia del de al lado. Es uraña, o nos vuelve uraños a unos cuantos. Yo ya aprendí de su juego, y hoy camino como extranjera por aquí. Eliminé el vicio y la bactería de la impersonalidad y transcurro por aquí siendo amable como en el Sur. La gente me mira raro cuando les dedico sonrisas injustificadas, o eso deben de creer ellos, que no tienen razón de ser, cuando en cambio es un regalo a la felicidad de la vida, nada más grande nunca donado. Es inmensa Madrid, sobre todo, porque no puedes encontrarte a nadie conocido en ella. Algo misterioso, deberían estudiarlo. No ocurre aquí como en otras ciudades -leáse Barcelona, Granada, Donostia o Sevilla- donde en un paseo espontáneo se suceden encuentros insospechados cada 25 minutos. Comparto esta ciudad cada día con millones de personas, a las que no conozco más que de vista y cuando alguna de estas se cruza conmigo, me sumo en un estado de deja-vu que me pregunto si tendrá consecuencias neurológicas para mí. Quizá sea un acto de terrorismo del estado... Pensamientos rápidos e improductivos se suceden constantemente consistentes todos ellos nada más que en averiguar de dónde, por qué, de cuándo o cómo conozco a esta persona, o a aquella. Con todo esto, hace un año y pico que pisa esta mi ciudad una de las personas más importantes de mi vida, una de las que incesantemente más me han ayudado y aportado en los últimos tiempos. Un niña que viene de Granada a quedarse aquí durante unos días, mientras dibuja con acrílico planes de estancia permanente. Pasea en paralelo conmigo, pero nunca llegamos a una intersección. Deja rastros, que yo sigo, pero siempre circula a una velocidad y a un tiempo dispar al mío. Tiene en el Retiro un metro cuadrado de césped que le pertenece, pero aún no he dado con él. Su nombre está escrito en la puerta de los baños de diferentes salas de conciertos, y todavía no he podido escribir el mío junto al suyo. Le reservan un par de baldosines en bares de cañas del centro, pero sigo esquivándolos inconscientemente. Tiene asiento preferente en las salas de mi cine, aunque aún no ha pasado por él. Buscóla y no la encuentro, y sé que está.
Aún no lo he dado por imposible. Como aquel personaje de cuento que mi madre me leía años atrás antes de dormir, ella va dejando piezas del puzzle que compone su vida a lo largo de su camino vital, y a veces me encuentro con alguna de ellas, que corro rauda a captar y guardar en mi bolsillo. La colección se hace cada vez más grande, y el puzzle por fin empieza a tomar una forma preciosa. Ahora que se vislumbra el contenido, me doy cuenta de que sus lugares comúnes son los míos y que por tanto, no será tan difícil que un día coincidamos en alguno de ellos.
Ella es Vetusta Morla, y por eso este post con esta canción que tan bien define mi momento actual, va por ella. Que la recuperación sea pronta, que no te quiten mucho tiempo la capacidad de volar, que vuelvas a caminar por mis espacios y que aumentes así las probabilidades de un encuentro fortuito y feliz. Cada día en tu mundo es un día en el mío. Y nuestro globo es pequeño, íntimo y personal. Nos encontraremos en él. Antes de lo que tú crees.

jueves, marzo 12, 2009

and now I'm falling for you

si anoche me abandoné a morfeo con un ápice de melancolía en la punta de mis labios sobre cuatro diminutos puntos suspendidos, hoy la noche me balancea y me excita en mayúsculas como tanto hacía que no me ocurría.

he pecado: recuperé hace unas horas una serie que tenía abandonada por la lógica del no-tiempo-libre y ahora que he vuelto a ella, por un mero acto causal y significativo del destino, me pregunto insistentemente por qué dejé pasar tanto tiempo. se me había olvidado que la ficción supera tantas veces a la realidad, que en sus discursos están los míos, que siempre ha sido así, que el reflejo que me proporcionaba todo el tiempo era justo el que necesitaba para verlo todo desde fuera y comprender(me) mejor, y que un producto mediático cuidadosamente elegido y leído con suma creatividad es capaz de decirme una sola vez lo que tantas veces mi corazón me dictó (y yo no quise/supe/atendí/acerté a escuchar).

hoy la noche hace que súbita y sorprendentemente me suden las manos como nunca antes me había ocurrido.
que se me acelere el pulso carótido y que mis ojos brillen como el cuarzo.
que las mariposas de debajo de mi esternón hayan decidido montar una orgía entre ellas.
que me sienta linda, por primera vez, y decida vestirme con mi mejor vestido.
que sienta un brillo resplandeciente en el aura a mi alrededor que busca en quien impregnarse.
que me nazca el temor de que mi sonrisa rompa algún tendón de mi cara de tanto estirarse.
que mis piernas me pidan movimiento, ellas que tan bien se saben el camino.
y que me pese tan dulcemente el amor (que no tengo). que me abrace con dulzura déjandose por completo a mí. que sus pasos guien los míos en esta pista de baile que he montado para tí y para mí en absoluta exclusividad en lo largo y ancho de mi mente. un lugar privilegiado, un centro que te pertenece, amor, todos los focos buscando tu presencia, yo reclamando que me concedas este privilegio, que sucumbas a los ritmos que he escogido como nuestra canción y bailes conmigo, tú conmigo, sólo este tema, sólo una sóla vez. que me he olvidado de que tengo pánico a bailar. que de pronto ya no me importa quién nos mire. que los ojos de todos nuestros amigos, también invitados a este evento, no son más que luciérnagas curiosas y contentas celebrando el triunfo. tuyo y mío. que esto es algo entre tú y yo, algo que tenemos pendiente y algo que ahora vamos a cumplir.
y si no sabes, yo te llevo.

...na, na, na, na, na, na, oh, oh, oh...



Don't keep me waiting · Sharleen Spiteri

viernes, marzo 06, 2009

aleatorio...o no tanto

os propongo para despedir la semana y dar la bienvenida al fin de semana que se nos viene encima un experimento entretenido y curioso que le he cogido prestado a mi amiga pennylane.

es sencillo, asequible y asegura alguna que otra sonrisa por el camino. puede parecer una tontería visto desde fuera, pero cuando te pones a hacerlo de pronto parece que la música habla por tí. ya decía yo que el modo aleatorio tenía algo de magia...

las instrucciones son sencillas:
- debéis cargar en vuestro reproductor habitual (itunes, winamp, windows media, etc..) toda la música que tengáis en vuestro pc; si es absolutamente toda, mejor.
- seleccionar el modo de reproducción aleatoria.
- cuando suene la primera canción apuntáis como respuesta a la primera pregunta, el título del tema y el autor que os ha salido.
- hecho esto, dáis a pista siguiente y apuntáis como respuesta a la segunda pregunta, el título y autor que ha sonado.
- así sucesivamente hasta responder todas las 31 preguntas.

he aquí mi resultado (juro que no he hecho trampa):

1. ¿Cómo te describirías?: the heart of saturday night (tom waits)
2. ¿Qué te gusta en una persona?: darkside (tanya donelly)
3. ¿Cómo te sientes hoy?: on the bus mall (the decemberists)
4. ¿Cuál es tu propósito en la vida?: lust for life (iggy pop)
5. ¿Cuál es tu apodo?: bear hides and buffalo (cocrosie)
6. ¿Qué piensan tus amigos de ti?: monster hospital (metric)
7. ¿Qué piensas de tus padres?: mi primera combustion (love of lesbian)
8. ¿En qué piensas muy a menudo?: brazilian sun (cocorosie)
9. ¿Qué es 2+2?: tu-yo (tiza)
10. ¿Qué piensas de tu mejor amiga?: funny little frog (belle and sebastian)
11. ¿Qué piensas de la persona que te gusta?: audrey (los piratas)
12. ¿Cuál es la historia de tu vida?: nico (marlango)
13. ¿Qué quieres ser de mayor?: femme fossile (pauline croze)
14. ¿En qué piensas cuando ves a la persona que te gusta?: sur o no sur (kevin johansen)
15. ¿Qué tocaran en tu funeral?: never leave lonely (ben harper)
16. ¿Cuál es tu hobby?: dormido (meritxell naranjo)
17. ¿Cuál es tu mayor miedo?: blue (lucinda williams)
18. ¿Cuál es tu mayor secreto?: negro cinturon (christina rosenvinge)
19. ¿Qué piensas de tus amigos?: alegria (lantana)
20. ¿Qué opinas de este test?: drops in the river (fleet foxes)
21. Yo tengo: white t-shirt (micky green)
22. Yo deseo: what keeps mankind alive (tom waits)
23. Yo odio: pull shapes (the pipettes)
24. Yo escucho: words (lucinda williams)
25. Yo le tengo miedo: fine line (oh laura)
26. Yo no estoy: the dream is over (mando diao)
27. Yo lloro: not without you (marlango)
28. Yo pierdo: respuestas (los piratas)
29. Yo necesito: muerte en plasencia (klaus&Kinski)
30. Yo le debo: beast (nina kinert)
31. Me duele: the angry mob (kaiser chiefs)

jueves, febrero 26, 2009

hoy es el día de la alegría

he montado una pista de baile en los 3x2 metros de parqué libre de obstáculos de mi habitación. os invitaría a la fiesta pero de caber todos y suponiendo que viniérais alguno_a, seguro que no acabaríamos bailando.
a cambio, os ofrezco esta iniciativa: subid el volúmen de vuestros altavoces, cerrad la puerta para no sembrar la sospecha de la locura en vuestros progenitores y/o demás compañeros de hogar, despejad la silla, los bártulos y vuestra ropa, y dadle al play del rectángulo de aquí abajo. bailad conmigo. sentid vuestra energía y cómo ésta se transforma en felicidad. dedicaos estos escasos cuatro minutos, como yo lo he hecho tres veces seguidas siguiendo el consejo de mi papi peludo. me grabaría en vídeo y lo colgaría aquí para que quedara para la posteridad si mi sentido del ridículo estuviera durmiendo la siesta en este momento. sé que os gustaría verme así a más de uno...
bailad, brincad, saltad, maltararead la letra de la canción, dejad que la música mueva vuestro cuerpo y revolucione vuestra alma y desataos sobre todo eso, sentíos libres, permitíoslo sin cuestionamientos.
hoy es el día de la alegría y hay que celebrarlo. feliz jueves a todos.



Chumbawamba · "Tubthumping"